La pintora Menchu Uroz muestra estos días en la única galería de arte existente en la ciudad, Espacio 36-ÁngelAlmeida, la exposición «Pájaros en la cabeza».

-Presenta una treintena de obras muy positivas que transmiten buenas vibraciones.

-Son el fruto de una evolución de un proceso creativo de muchos años. En mis inicios hacía un poco más de todo, mezclaba más temática aunque desde hace un tiempo me interesa más la figura. Realizo una figura que no es muy realista, no es una imagen real. En la muestra se pueden ver desde cuadros en los que he pintado parejas a otros donde la mujer sola cobra un mayor protagonismo.

-Apuesta por la fémina con animales en unos ambientes quizá un poco oníricos.

-Surgen por la necesidad de ir cambiado en mi pintura. Es una manera de ir evolucionando en mi hacer, aunque sea siempre dentro de la figuración.

-Incluso tiene una pareja de cuadros pequeños donde el fondo es la Plaza Mayor de Zamora. ¿Por qué?

-No lo suelo hacer. Los he pintado porque estuve trabajando mucho sobre la figura en las ciudades y opté por hacer un guiño a Zamora, una ciudad donde siempre me han tratado muy bien.

-Alude a la ciudad que también centra una serie de collagues.

-Empecé a utilizar esta técnica el pasado año. Comencé con dibujos a los que luego sumé el papel y poco a poco he ido añadiendo más elementos, como recortes de revistas para hacer edificios o árboles. Me siento muy cómoda también en este nuevo registro. Me divierto mucho creando estas combinaciones.

-Pese a la situación actual no deja de exponer ya sea en muestras colectivas o en individuales.

-Sí, no me puedo quejar. No obstante, la crisis ha hecho que me adapte y haya reducido un poco los formatos de las obras. Además el tamaño más pequeño brinda muchas posibilidades creativas que sorprenden al espectador. Aunque sean iguales que las obras grandes, las piezas pequeñas transmiten más al público.

-El rojo aparece en todas obras que integran «Pájaros en la cabeza». ¿Por qué?

-En todos los cuadros está presente. Siempre me gusta poner un toque de color en mi obra. Habitualmente trabajo con una paleta un poco neutra y opto por un color tan fuerte y vivo ya sea en un edificio, ya sea en los labios de una mujer o en un pequeño detalle.

-¿Qué quiere transmitir con su pintura?

-Mis obras llevan mucho trabajo pero surgen de una manera espontánea. Una vez que tengo claro lo que quiero pintar hay mucha elaboración detrás. Los bustos de las mujeres, por ejemplo, son muy oníricos pero no pretendo transmitir nada de manera premeditada. Surge una idea y poco a poco voy ahondando en el planteamiento. No busco cosas concretas, sino que me voy dejando llevar a la hora de crear.

-Usted ha expuesto en reiteradas ocasiones en el extranjero. ¿Es una salida actualmente?

-Es una posibilidad más y todos los escaparates son bienvenidos. Voy a ir de nuevo a exponer en Suecia junto con otras artistas españolas. Allí han acogido bien mi obra. Me han propuesto volver a exponer y hay que aprovechar todas las oportunidades.