La música «surge» en su cabeza inspirándose en todo lo que le rodea. Totalmente autodidacta, Javier Núñez se define como cantautor, «aunque alejado de aquellos de la vieja escuela» y sus melodías recorren desde el pop más melódico hasta el rock. Grupos como Revólver o Amaral y solistas como Joaquín Sabina o Quique González son sus referentes. Este zamorano, asentado en Villalpando intenta hacerse un hueco en este mundo porque asegura que lo que más le gusta es «conectar» con el público cuando sube al escenario.

-¿De dónde nace su afición por la música?

-La verdad es que conecto con ella porque es algo que llevo dentro desde siempre. En eso me parezco sin duda a mi abuelo Julio, a quien recuerdo siempre cantando. En mi cabeza continuamente hay una melodía y aunque las circunstancias de la vida me quieran apartar a veces de la música, yo siempre vuelvo al camino. En casa era totalmente autodidacta y mediante libros comencé a prepararme más y más. Casi se puede decir que rozaba la obsesión. Quizá también esta vena musical se vea acentuada por mi gusto por la poesía y la literatura desde que era pequeño.

-¿Cuál es el estilo que mejor le define?

-Creo que se me puede catalogar en la línea de los cantautores, aunque sea ya una palabra en declive. En la década de los setenta Silvio Rodríguez era el prototipo y los cantautores estaban inevitablemente asociados a gente reivindicativa y con ganas de cambiar las cosas, sobre todo en el aspecto político. Hoy en día, desafortunadamente, no queda ya nada de aquellos. Los cantautores han perdido esa vena reivindicativa de los de antes. Yo me adapto mejor a las pincelas del pop y del rock, aproximándome más a los estilos de grupos como Revólver o artistas como Quique González.

-Cuando está en el escenario, ¿le gusta sentirse acompañado?

-Depende del repertorio, hay canciones que tan solo piden una guitarra y nada más, como el último concierto que di este fin de semana. De esta manera, hay una mayor conexión con el público.

-¿Qué siente al subirse al escenario?

-Eso es lo más grande, es como abrir una ventana y empezar a respirar. No importa que esté delante de cuatro personas o de un aforo de dos mil, algo que de momento nunca he tenido la oportunidad de sentir. Pero el escenario para mí es una necesidad, una auténtica vía de escape que me hace sentir que fluyo. Me encanta ese sentimiento de contacto tan cercano con el público.

-¿Qué temas le gusta tratar en sus composiciones?

-Lo cierto es que no me pongo la obligación de escribir sobre algo en concreto, la canción me viene por sí misma. Además, hay muchas cosas que me inspiran, desde una película hasta algo que le haya ocurrido a un conocido y me haya contado, mi hijo o el sentimiento de la amistad. No solo hay amor y desamor en las canciones que compongo, aunque es verdad que se trata de una de las sensaciones más grandes e inspiradoras para el ser humano.

-¿Qué artistas del panorama actual admira más?

-Sobre todo escucho música española, porque soy mucho de centrarme en la letra y me gusta entender lo que escucho. Aunque es verdad que la profesionalidad de algunos artistas extranjeros hace que sepan transmitir con su música tanto que incluso puedes llegar a entender lo que quieren difundir. Soy admirador de muchos, como Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Quique González, Amaral o Ismael Serrano. Además, si los artistas tienen una voz muy personal, me gustan mucho más.

-En la actualidad, ¿es sencillo conseguir dar conciertos?

-La verdad es que hay que tocar muchos palos y sobre todo tener contactos. Además, yo estoy en Villalpando trabajando, lejos de la capital, y eso también influye. El último concierto que ofrecí este fin de semana fue gracias al bajista del grupo Mendel, que me ayudó mucho. Y de hecho mi próximo concierto está cerca, el 8 de febrero en La Cueva del Jazz. Allí estaré acompañado por el bajista Manuel Pardal y el batería José Luis Cepeda, que me suelen acompañar. Además, me gustaría incorporar a mis actuaciones un teclista, así que estoy buscando candidatos.

-¿Tiene algún disco ya en el mercado?

-Tengo solo una maqueta con seis temas que llevo a mis conciertos, grabada de manera muy artesanal. Pero espero que antes del verano pueda grabar mi primer disco. Tengo mucho material nuevo y me gusta darlo a conocer en mis conciertos al público para que lo conozcan de primera mano.