Desde pochar cebolla hasta pelar patatas o cocer pasta. Todos estos sencillos pasos son la base de multitud de platos fáciles que salvan el menú de más de un día. Y esas técnicas son las que están aprendiendo durante esta semana los veinte jóvenes, de entre 15 y 26 años, que participan en el taller de cocina para novatos, impartido por la restauradora zamorana María Mostajo. «En una semana, con dos horas al día, es suficiente para desenvolverse en la cocina», afirma la profesora.

Cada día forman los grupos que elaborarán un primero, un segundo y un postre. Desde macarrones a la carbonara hasta tortilla de patata o unas natillas. «Lo importante es que pierdan el miedo a los fogones, porque son gente que vive aún con sus padres y llegan sin saber siquiera cómo se cuece la pasta», explica.

La prueba de fuego está al final de la clase, «cuando todos tenemos que probar lo que han cocinado». Y parece que van con la lección aprendida porque el resultado siempre es satisfactorio. «Yo estoy pendiente de ellos y les ayudo con las dudas, pero les dejo total libertad para cocinar», comenta la profesora. «Con ganas y poniendo interés como ellos, es fácil que salga», añade.

Especialmente orgullosos se sienten de las patatas a la importancia que prepararon en las primeras clases. «Yo me encargué de la salsa y me salió bastante curiosa», apunta Cristian Martín, de 26 años. «En casa cocina mi madre y yo no he hecho más que pizzas, pero cuando termine el curso, sorprenderé a mis padres con una cena», promete.

La elaboración de otro de los platos estrella, la tortilla de patata, también lo han aprobado con nota. «Pensé que era más complicada, pero la terminamos comiendo todos. Ahora habrá que practicar en casa», indica otra de las alumnas, María Luelmo, de 16 años. La más joven del grupo, Elena de la Fuente, con 15 años, reconoce que «siguiendo los pasos, cocinar es más sencillo de lo que parece». En su caso, se decidió a participar en este curso «porque quería aprender a cocinar y hacer algo más que calentar cosas en el microondas», admite.

«Aconsejo a todo el mundo esta experiencia», sugiere Daniel López, de 16 años, quien confiesa que hasta el momento solo se había «atrevido» a meterse en la cocina de casa «para hacer postres, pero me interesaba también hacer recetas del día a día».

El curso, enmarcado dentro del programa Verano Joven del Ayuntamiento de Zamora, tendrá una segunda edición la próxima semana, mientras que entre el 22 y 25 de este mes se dará un paso más con el curso de cocina creativa.