Vecinos de la calle Balborraz llevan meses sufriendo humedades en las plantas bajas y bodegas de sus viviendas por filtraciones de agua. La razón hay que buscarla en las obras que se comenzaron en la plaza de Santa Eulalia para la construcción de un gran edificio de viviendas, que no se llevó a término por problemas de la empresa constructora. Unos trabajos que están inacabados y que han dejado esa parte del barrio «con apariencia de ruina», lamentó el presidente de la asociación de vecinos, Miguel de la Peña, quien reconoció que lo único que se hizo en la plaza y su bajada fue «estropear lo que había, dejando una rampa de acceso para los camiones que trabajaban en la obra que lleva años paralizada».

Según el presidente de la asociación vecinal, esta sensación de «abandono» no se debería corresponder con un barrio que fue una antigua judería. «A menudo vienen estudiantes de Salamanca a visitar el barrio y se sorprenden de lo poco cuidado que está», lamentó.

Pero la construcción inacabada de Santa Eulalia no solo ha afectado a las casas vecinas de Balborraz, sino que también se han visto dañados varios paños de la muralla que pasa por esa zona de la capital, perteneciente al segundo recinto amurallado, tal y como consta en el Plan Director de la Muralla, redactado en 1998 por encargo de la Dirección General de Patrimonio y Promoción Cultural de la consejería de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León.

El grupo municipal socialista, que visitó ayer el barrio de La Horta para comprobar estos desperfectos, anunció que solicitará al equipo de Gobierno del Ayuntamiento «que tome cartas en el asunto para garantizar la seguridad de los edificios en una de las zonas más visitadas de la ciudad», anunció el portavoz Manuel Fuentes.