Un joven acaba de ser condenado a medio año de prisión por comprar un ordenador que sabía que procedía de un robo (delito de receptación), que la policía pudo determinar que había tenido lugar en Madrid, en una vivienda. El imputado llevaba el computador en su vehículo cuando iba acompañado por otro varón y fue interceptado por la Policía Nacional el 21 de febrero de 2011, tras haberlo adquirido a personas desconocidas, pero sabiendo su procedencia, de un robo cometido el 7 de mayo de 2010. El joven se conformó con la pena de prisión que solicitó finalmente la Fiscalía, que se la redujo en medio año. Por juzgar el otro imputado que se halla en paradero desconocido y del que la magistrada del Juzgado de lo Penal advirtió al condenado ayer que «es mejor que aparezca antes de que le encontremos, dígaselo usted».

Por otro lado, el acusado de haber incumplido 37 días de trabajos en beneficio de la comunidad, condena impuesta por conducir sin puntos en el carné, se avino a abonar una multa de 1.080 euros, después de que su abogado negociara con la Fiscalía.