Más de 2.000 zamoranos, entre colectivos de trabajadores, sindicatos, asociaciones agrarias, rurales, estudiantes, y sobre todo, personas anónimas, secundaron ayer la manifestación convocada por la Cumbre Social contra los recortes, la corrupción y por la regeneración de la democracia.

Los trabajadores de la industria eólica Alstom Wind Altamira, con sede en Coreses y con el cierre de la empresa planeando por encima de sus más de cien trabajadores, fue uno de los colectivos más numerosos de los que acudieron a la manifestación, «estamos aquí para mostrar nuestro descontento por las cifras de paro y para intentar que no se cierre la fábrica», se pronuncia Agustín Bonis, presidente del comité de empresa. Los trabajadores tienen esperanza en que las negociaciones puedan revertir el proceso y mantener la planta en funcionamiento, aunque temen que la deslocalización de la producción esté detrás de la extinción de los contratos, «se ha hecho un contrato en Brasil y otro en Canadá, lo que quieren es llevarse el trabajo fuera», denuncia Bonis, apoyado por sus compañeros de trabajo y familiares y amigos que acompañaron a la comitiva, que además llevó su protesta ayer a la final de la Copa de la Reina de baloncesto y al partido de fútbol del Zamora.

Los empleados de Zamora Limpia, los padres de los niños que asisten a la Escuela Infantil Pablo Montesino, el Sindicato de Estudiantes, el Frente Único, un colectivo de Tierra, Alba y Pan por la sanidad rural, la plataforma de empleados públicos... la lista de asistentes superó a las últimas convocatorias, a pesar de que Zamora acogía ayer la final de baloncesto y la media maratón Ciudad de Zamora a la misma hora que la convocatoria de manifestación.

María Juárez, natural de Pozoantiguo, es una de las personas que, pancarta en mano, salió ayer a reivindicar «que ya no es una historia ni de izquierdas ni de derechas, es una historia de recuperar la sociedad y hacer un mundo justo», se pronuncia la zamorana, que considera que las protestas sociales son «una buena manera de decirle al Gobierno que hay muchísima gente en contra de todo lo que se está haciendo, es una semilla, una muestra de que cada vez más personas saldremos a la calle, porque nos están asfixiando», asegura.

Las condiciones laborales, «cada vez peores y con el temor de que los interinos de sanidad se vayan a la calle en junio», según denuncia la secretaria provincial de Satse en Zamora, Mercedes Gago, se suma al «retroceso en los derechos que tanto nos ha costado conseguir», lamenta Fermín Casado, del sindicato educativo Anpe.

Muchas voces reivindicativas y numerosas consignas en contra de la corrupción política, la monarquía o los recortes, dieron la nota de voz a una marcha desde la plaza de la Marina y hasta la Constitución, donde se leyó un manifiesto contrario a las políticas de recortes tomadas desde Bruselas y aplicadas por el Gobierno de Mariano Rajoy.