El diputado de Izquierda Unida Francisco Molina realizó ayer su particular balance del primer año del nuevo mandato de Fernando Martínez Maíllo al frente de la Diputación en términos muy negativos. Molina bautiza su resumen como «Maíllo levita y la provincia se precipita» para expresar que el máximo responsable de la institución «está fuera de la realidad» mientras la situación de Zamora empeora.

«Al ser el entramado económico de la provincia tan débil y las medidas o siete plagas de Egipto de Rajoy tan perjudiciales para el consumo cotidiano, los dramas familiares se van a multiplicar exponencialmente», expresa sobre los pueblos zamoranos Francisco Molina. «Si las administraciones, en este caso la Diputación, no ponen lo que las economías particulares no pueden poner, sobre el tapete, ya estamos en el abismo», expresa. Sobre Martínez Maíllo, Molina reitera quiere «pasar a la posteridad» con proyectos «megalómanos» como el nuevo teatro Ramos Carrión y el futuro campo de golf de La Aldehuela.