02 de octubre de 2011
02.10.2011

Una «Muralla» contra las pintadas

El grafitero Alejandro Pérez emplea 400 botes de pintura en imitar el lienzo medieval para proteger la fachada de un establecimiento

02.10.2011 | 02:15
Una «Muralla» contra las pintadas

La muralla medieval en la bajada de la Feria comienza ahora un poco antes. Insatisfecho con el grafiti anterior, la firma Sanigest ha optado por reproducir el lienzo de piedra en la fachada de su propio establecimiento. Para ello encargó el diseño al «mejor grafitero» de Zamora, Alejandro Pérez, que ha llevado a cabo el trabajo durante tres semanas y con la ayuda de 400 botes de pintura.

Las inmaculadas fachadas de nuevos establecimientos y viviendas son un reclamo irresistible para prácticas vandálicas en la ciudad en forma de pintadas que echan al traste la estética del inmueble. Lo saben los vecinos de muchas comunidades y negocios y, especialmente, la firma Sanigest, ubicada en la ronda de la Feria. Cuando en 2005 sus responsables estaban «cansados» de borrar estas molestas ilustraciones, optaron por un arriesgado y original «contraataque». La firma contrató a un grafitero para que decorara la fachada y así evitar nuevos problemas.


«Quienes hacen las pintadas respetan los gratifis y es la mejor manera de proteger los establecimientos contra la gente que las hace», explica Javier Ferrero, responsable de la empresa. Por aquel entonces, el dibujo elegido estaba libremente inspirado en el entorno del establecimiento, ubicado junto a un lienzo de muralla. Un diseño basado en un muro de piedras acompañado de vegetación que llamó la atención de los zamoranos, pero que no acabó de convencer del todo a Ferrero.


Con aquella experiencia anterior, el responsable de Sanigest decidió retomar la idea. Volvió a contar «con el mejor grafitero de Zamora» para rehacer el diseño y conseguir una mayor integración junto a la Muralla, uno de los símbolos de la ciudad. El elegido, Alejandro Pérez, se puso manos a la obra hace varias semanas, con la firme intención de «confundir» la fachada del establecimiento y que pasara desapercibida y, al mismo tiempo, que llamara la atención de una forma silenciosa.


El resultado lo han ido comprobando los propios zamoranos durante las tres semanas que ha durado el trabajo, en el que Alejandro Pérez ha empleado más de 400 botes de pintura. En el friso inferior, el grafitero ha optado por prolongar la peña que sostiene la fortificación, mientras que la franja que va encima hace que las piedras de la muralla continúen, como si no se acabara.


La impronta final ha hecho que «mucha gente nos haya felicitado ya», reconoce orgulloso Ferrero. Porque, lejos de crear controversia, su apuesta pone en valor «una obra de arte», satisfecho con el resultado definitivo. De ahí que recomiende a otros establecimientos hacer lo propio. Es la mejor solución contra la acción de los vándalos.

Los detalles

Un grafiti que se hace respetar


Los responsables de la iniciativa sostienen que los responsables de las molestas pintadas respetan el trabajo de los grafiteros, de ahí que el diseño sea un «escudo».


Tres semanas de trabajos


Con la ayuda de una grúa y una elevada cantidad de pintura, el diseño ha conseguido «confundir» la fachada de la empresa en el entorno, gobernado por la muralla.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Consulta tus temas de interés

Temas

Ahora podrás consultar todas las noticias de tu equipo, de tus personajes favoritos, de las series de moda... de un vistazo a través de los tags

Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.