«El cantaor más importante de la historia del flamenco». Así definen desde la Peña Flamenca «Amigos del cante» de Zamora a Antonio Mairena, uno de los hitos en su género reconocido por todo el mundo del flamenco no sólo por sus condiciones y actitudes vocales sino por ser un estudioso de este arte y un recopilador de estilos y cantes capaz de reproducirlos después en propia voz y difundirlos a través de su marcado sentido didáctico.

Con motivo del centenario de su muerte el 5 de septiembre de 1983 Zamora rendirá homenaje al «grande entre los grandes» a través de una actividad vinculada a la revitalización de la calle de Balborraz, epicentro cultural de este verano junto a su arteria en la plaza de Santa Lucía, ambos puntos de conexión entre la ciudad y el río Duero. Para ello, el Teatro Principal acogerá el próximo sábado la proyección de un DVD de Mairena en recuerdo de su paso por Zamora en noviembre de 1980, cuando protagonizó «un concierto memorable que forma parte de la historia del flamenco de nuestra ciudad», expuso ayer la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, durante la presentación del homenaje. Será a las 19.30 horas para continuar después en Balborraz, donde a las 21.30 horas tendrá lugar un recital flamenco protagonizado por Calixto Sánchez, al cante, y Manolo Franco, al toque. Ambos tienen en común con Mairena mucho más que la destreza en el flamenco: «comparten orígenes y vivencias, por eso nadie mejor que ellos para rendir este homenaje», apuntó la alcaldesa de Zamora. El acto servirá también de nexo entre dos peñas flamencas y dos ciudades: Cáceres y Zamora.

La actividad servirá también para resarcir a todos los aficionados del flamenco que durante las Ferias y Fiestas de San Pedro se quedaron sin espectáculo debido a las inclemencias meteorológicas, que obligaron a suspender la actividad. La proyección del trabajo en el Teatro Principal, que lleva el título «Andanzas de Antonio Mairena por las tierras de la Vía de la Plata», constituirá la presentación oficial del trabajo artístico que luego girará por Cáceres y, por último, por el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

El tributo a Marinera pretende hacerse extensible «a todos los que participaron en el homenaje de 1980 y que ya no se encuentran entre nosotros», recordó el presidente de la Peña Flamenca zamorana, Santiago García, sin olvidar al «alma máter» de este homenaje tanto del actual como del de 1980, Francisco Vázquez, que no pudo asistir a la presentación de ayer por motivos de salud. El impulsor fue el fundador de la peña flamenca de Zamora y de la de Cáceres además de creador del segundo centro de interpretación más importante del mundo en flamenco. Vázquez es «el único de quienes se subieron al escenario del Principal en 1980 que permanece aún vivo y esperemos que por muchos años», deseó Félix Rodríguez, representante también de la Peña Flamenca de Zamora.

La valía de Mairena va más allá de «su importantísima obra discográfica con una finalidad perdurable», apuntó Rodríguez. Su presencia «marca un antes y un después ya que es determinante en la recuperación del flamenco a partir de los años cincuenta del pasado siglo», repasa el integrante de la peña zamorana. «Se trata de un fenómeno de masas mediante los festivales y se constituyó como un referente esencial de lo que podría denominarse Segunda Edad de Oro del Flamenco que empieza con la publicación de "Flamencología", de Anselmo González Climent, en 1955, y termina con el fallecimiento del artista universal, en 1983», repasó Félix Rodríguez sin olvidar «su comportamiento ético y estético y su alto sentido solidario con los compañeros de profesión». Tanto fue así que «consiguió a finales de los años sesenta que los artistas flamenco pudieran formar parte de la Seguridad Social».