29 de octubre de 2009
29.10.2009

Cohesión social y valores espirituales frente al poder político y el dinero

Las religiones se pervierten, se convierten en armas peligrosas contra quien no pertenece a la organización, sólo cuando son utilizadas por grupos de poder para imponer su ideología y manipular a la sociedad.

29.10.2009 | 01:00
Cohesión social y valores espirituales frente al poder político y el dinero

«A veces la práctica y la administración de esas organizaciones, en las que siempre entra en juego el dinero y los caprichos de los humanos, adquieren un papel tan grande que olvidamos la filosofía», explicó ayer la presidenta de la sinagoga conservador Masortí La Pavura de Valencia, Alba Toscano, durante el Congreso de Criminología organizado por la Sociedad de Criminología y la Universidad de Salamanca.


De este modo, negaba la pérdida de los valores espirituales de las grandes religiones en favor del poder y el dinero, un postulado que responde al «intento de desvirtuar su esencia y desarrollar luego una tendencia en contra de los que representan a esa organización religiosa». Ahí están los «tópicos que relacionan a los judíos con grupos poderosos de presión; a los musulmanes como terroristas; o a los cristianos como inquisidores», en detrimento del discurso filosófico. Para esta practicante del judaísmo, nacida en Estados Unidos, son más los valores que aportan a la sociedad que los aspectos negativos, de los que responsabilizó a una minoría.


El teólogo y ex rector de las universidades Pontificia de Salamanca y Católica de Avila, José Manuel Sánchez, incidió en la injusticia que significa «descalificar a las grandes religiones» por la conducta inapropiada de algunos de sus integrantes, si bien admitió que la fe absoluta que defiende el cristianismo ha llevado en ocasiones a practicar la violencia para que los denominados paganos aceptaran su fe.


Por otro lado, se manifestó a favor de la objeción de conciencia de los creyentes a la hora de seguir o aplicar alguna ley «siempre que no dañe de manera inevitable» a terceros ni los derechos humanos. El catedrático de la Sagrada Escritura estima que la confrontación entre creencias y normativa legal es comprensible, ante lo que se mostró partidario de que se acate cualquier ley aprobada democráticamente.


No obstante, insistió en que la objeción de conciencia debe respetarse y que su aceptación por la autoridad judicial y la política «es una muestra de madurez democrática». En cuanto a la relación entre criminalidad y religión, reiteró que las conductas y prácticas que están fuera de la ley pueden producirse, dado que los practicantes son personas que pueden caer en tales irregularidades.


Viene de la página anterior

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Consulta tus temas de interés

Temas

Ahora podrás consultar todas las noticias de tu equipo, de tus personajes favoritos, de las series de moda... de un vistazo a través de los tags

Enlaces recomendados: Premios Cine