La ausencia de un Plan de Emergencia para la Semana Santa propició la descoordinación de las policías Municipal y Nacional en los incidentes de la madrugada del Jueves al Viernes Santo, según la versión ofrecida ayer por la subdelegada del Gobierno. Josefa Chicote acudió ayer a Comisaría para reunirse con los mandos policiales y los representantes sindicales, en un claro gesto de apoyo a la labor del Cuerpo durante la pasada Semana Santa. De hecho, la responsable gubernativa felicitó a los integrantes del Cuerpo Nacional de Policía porque «la actuación durante la Semana Santa dentro de que lo que son sus competencias» ha sido buena, aunque reconoció que «algunas cosas no han salido bien», en referencia a los incidentes de la madrugada del Viernes Santo en la que «toda Zamora era un botellón».

De hecho, Josefa Chicote reconoció la existencia de «descoordinación» entre las policías Municipal y Nacional a raíz de los incidentes ocasionados por la concentración de jóvenes en las proximidades del parque de San Martín, cuando la aparición de la lluvia obligó a éstos a refugiarse en lugares como el aparcamiento subterráneo del mismo nombre o la ermita de los Remedios, en plenos trabajos arqueológicos para rescatar los restos de una necrópolis aparecida en el lugar.

De las palabras de la subdelegada cabe deducir claramente que las autoridades no han estado demasiado diligentes para evitar los incidentes en la madrugada del Viernes Santo. En primer lugar, en la Junta Local de Seguridad el Ayuntamiento no presentó ningún Plan de Emergencia, algo que era habitual y casi rutinario en anteriores citas, debido al importante número de personas que se concentran en la ciudad. Según el relato de Josefa Chicote el concejal «dijo que lo estaban ultimando y más adelante nos lo enviarían» por lo que la reunión se limitó a un relato de los efectivos disponibles por parte de cada administración o cuerpo. «(El concejal) ha dicho simplemente el dispositivo que ellos tenían, como todos hemos leído nuestros dispositivos. Pero eso es sólo una parte del Plan de Emergencia, donde se tienen que ver también posibles riesgos y otros muchos aspectos. Esto es "sota, caballo y rey", lo de todos los años, pero no se puede dar por sabido y este año mucho menos, porque han cambiado muchas salidas de procesiones e itinerarios, todo eso había que haberlo tenido coordinado».

Secuencia de los hechos

Con plan (como dice el concejal) o sin plan de emergencia (como relata la subdelegada) el caso es que llegó la noche del Jueves al Viernes Santo. Los jóvenes se concentraron para hacer botellón en distintos puntos de la ciudad, especialmente la zona de San Martín. «Las competencias están muy claras en las ordenanzas del Ayuntamiento y la ley de la Junta de Castilla y León, donde te dice que el tema de beber en la vía pública es municipal», dijo Chicote, quien aseguró que «eso lo sabe todo el mundo» y de hecho «los vecinos afectados cursaron un escrito al Ayuntamiento diciéndole que tomara medidas porque se preveían que iba a haber botellón».

«Zamora era un puro botellón en toda la ciudad. Entonces, la Policía Municipal tiene que estar "al loro" de esa autorización que ellos han dado o han permitido». El factor desencadenante fue la lluvia: «Todo ha pasado porque se ha puesto a llover, si no llueve no pasa nada». Los jóvenes se refugian en el parking de San Martín: «Si la Policía Municipal hubiera estado "al loro" no tuviera que haberlos dejado». En todo caso la Policía Municipal «si veía que el tema se le podía ir de las manos» tenía que haber llamado a la Policía Nacional, competente el asuntos de seguridad ciudadana. «Pero no lo hizo», sino que fue el propio vigilante del parking el que avisó a la Policía Nacional, cuya actuación fue la de «mantener el orden» dentro de parking hasta que dejó de llover y pudo desalojar al personal y permitir que los usuarios pudieran sacar sus vehículos. La Policía Local no intervino y se fue del lugar incluso antes de que llegara la Nacional. Chicote niega que hubiera carga policial, y los jóvenes desalojaron cuando dejó de llover.

Chicote: «Si es necesario entono el "mea culpa", pero que no se repita esto»

Josefa Chicote ofreció ayer su punto de vista sobre los incidentes del Viernes Santo, aunque reiteró en varias ocasiones que su intención no es «hacer sangre» del asunto, buscar el enfrentamiento institucional «y mucho menos» entre los cuerpos de la Policía Nacional y Municipal. Sin embargo, considera «imprescindible» hacer un adecuado análisis de los acontecimientos para «que no se vuelvan a repetir el año que viene». En este sentido se mostró dispuesta a asumir responsabilidades «y entonar el "mea culpa"» por los fallos que haya podido tener en el desempeño de sus competencias, y considera necesario reunirse con el concejal de Protección Ciudadana, Francisco Javier González, con el fin principal de evitar que el próximo año se puedan repetir sucesos similares a los de la pasada Semana Santa.

La subdelegada, no obstante, no tuvo recato en señalar que la Policía Municipal «no estuvo "al loro" para evitar que los jóvenes se refugiaran en el parking» y una vez invadido el espacio, «que es de titularidad municipal», tampoco actuó. «Estuvo allí y se marchó. Tendrían otro servicio, pero no actuó. Y luego realmente quien va es la Policía Nacional y actúa para dejar libre la salida de los coches del parking. Yo no sé si reglamentariamente la Policía Municipal tenía que actuar o no, pero lógicamente si tengo una competencia y no puedo con ella, se me va de las manos o preveo que se me puede ir de las manos lo lógico es que llame a quien tiene competencias en eso, que es la Policía Nacional».

Los agentes procedieron a la identificación de personas que habían entrado tanto en la ermita de los Remedios como en el parking, por invadir propiedades privadas, aunque no ha habido denuncias, ante la ausencia de daños, más allá del «zarandeo» de algún vehículo. Se identificó también a jóvenes por alborotar en el Miserere, pero sólo como medida disuasoria.