15 de diciembre de 2008
15.12.2008
Maestra, licenciada y doctora en Ciencias de la Información y experta en violencia machista, género, comunicación y políticas de igualdad 

Pilar Lopez Diez: «La única enfermedad del maltratador es su masculinidad agresiva y controladora»

«Si el sistema escolar educa en igualdad se acabará a medio plazo con la violencia de género porque el problema es cultural: la sociedad actual es patriarcal por eso disculpa al agresor»

15.12.2008 | 01:00
Pilar López Díez, en la jornada sobre violencia de género que impartió en Zamora

Su vida profesional comenzó como maestra, con niños de Infantil, pero su inquietud por «contar cosas» le impulsó a estudiar Ciencias de la Información, Periodismo, con 35 años. En primero de carrera ya trabajaba en la Cadenas Ser. Luego fueron Onda Madrid y RNE. Doctora en Ciencias de la Información, ha impartido clases en diversas universidades de España, entre ellas la de Salamanca, a futuros periodistas. Experta en violencia de género, género, comunicación y políticas de igualdad ha asesorado a diversos medios de comunicación en esas materias.

Se define feminista porque eso significa «defender que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres», sin otros aditivos. Esta asturiana, maestra y doctora en Ciencias de la Información, experta en género, consultora internacional en comunicación y género, analiza la violencia machista y sus orígenes, y abre una puerta a la esperanza: puede erradicarse con la educación en igualdad de niños y niñas.
- Dice usted, "si el sistema escolar educara en igualdad a hombres y mujeres, si los medios de comunicación respetasen a las mujeres y lo femenino igual que al hombre, a medio plazo se acabaría la violencia de género". ¿No es una visión un poco optimista?
- No. Si el problema del machismo, de los hombres que ejercen violencia sobre las mujeres, no es biológico, sino cultural, de educación, a medio plazo, es decir, en 20, 30, 40 años, se resolverá. Si desde la enseñanza infantil se educase en la igualdad, creo que los hombres reaccionarían de forma muy distinta. Los maltratadores, los que quieren dominar, los machistas lo son porque han sido educados así, la sociedad les ha permitido ser violentos y tradicionalmente la masculinidad tenía que resolver los problemas de la familia.
- Destaca la importancia del reproche social hacia el maltratador, la necesidad de aislarle, del escarnio público; y subraya el papel de jueces y medios de comunicación para influir en la sociedad en ese sentido. Hay ciudadanos que consideran esa postura demasiado radical. Extremista.
- Claro, es lógico, entiendo perfectamente a la sociedad, a hombres, y mujeres también, ¿eh?, muchas, incluso maltratadas, piensan así, sienten lástima por sus maltratadores. Significa que la sociedad es muy indulgente con las actuaciones masculinas, los hombres que hacen daño están haciendo algo realmente reprochable, pero ocurre que la sociedad es patriarcal y disculpa. Y esa es la tendencia: Se dice "este hombre, si ha matado a su mujer y sus dos hijos, está enfermo".
- Definitivamente los que ejercen violencia de género, ¿no son enfermos?
- No. Y sabemos perfectamente que no están enfermos: La única enfermedad que tienen es esa masculinidad agresiva y controladora, que se creen superiores al resto de mujeres, a todas, da igual de qué categoría social, de qué profesión, el lugar que ocupe en la escala jerárquica...
- ¿Por qué necesita la sociedad ser tan indulgente con el maltratador, entonces?
- No es que lo necesite, es que se le ha enseñado. Los hombres han tenido el poder y en este momento las mujeres empezamos a hablar, tenemos ministras, empresarias, etc., empieza a oírsenos y eso es lo que chirría. No es radical el rechazo al maltratador, pero nadie, hombre o mujer, duda en absoluto en recriminar el terrorismo de ETA. ¿Por qué se es tan condescendiente con los maltratadores?, porque hasta ahora quienes han elaborado y utilizado las leyes, han tenido la palabra pública eran hombres; toda la sociedad era masculina. Las mujeres, desde Pericles, no pertenecemos al ágora, estábamos en casa, pariendo. La sociedad es machista, por lo que no quiere enfrentarse a los hombres maltratadores, que son más de los que aparecen, de los que matan y pegan a las mujeres. Todas conocemos un compañero más mediocre que por el hecho de ser hombre se cree superior y nos mira por encima del hombro. La masculinidad está más valorada que la femineidad.
- Quien la escuche verá en usted una feminista y radical y, por tanto, no objetiva.
- Claro, toda la vida ha sido así. Cuando Carlos Marx en 1848 escribe "El Manifiesto Comunista" y empieza a hablar del reparto de las plusvalías, y los sindicatos comienzan a movilizarse por los derechos de los trabajadores, ¿qué se decía de ellos?: "Son unos comunistas que quieren acabar con la sociedad". Pero se han conseguido mejoras salariales y laborales, unas pensiones dignas... esa lucha hay que trasladarla al problema de la desigualdad entre hombres y mujeres. Lógicamente los más machistas, los que son mediocres, dirán "esa es una feminista radical a la que no hay que hacer caso".
- También hay muchas mujeres que lo piensan.
- Lógicamente, porque la política del consenso, para poder vivir en una sociedad patriarcal como la nuestra, exige que las mujeres que quieran sobrevivir tengan que bailarle el agua al patriarcado, a las ideas masculinas. Si tú no haces eso, eres absolutamente radical. Pero hay que sentirse muy orgullosas porque cuando no nos comportamos así, no nos sometemos a los dictámenes de lo que debe ser una mujer según esta sociedad, estamos logrando que otras sigan el ejemplo y la igualdad llegue antes. Ser feminista lo único que significa es defender que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.
- Sostiene que la violencia machista es un problema social, pero también político. ¿La Ley de Violencia de Género es mejorable?
- Como todas. Para que fuese aprobada, el PSOE hizo concesiones y tiene una contradicción principal: No se entiende que recoja que las mujeres que cometan maltrato contra los hombres incurren en una falta. Si violencia de género es la que sufre la mujer por su pareja, nunca podremos contemplar en esa Ley el caso de una mujer que agrede a un hombre.
- Eso sería violencia doméstica.
- Sí. La violencia machista o de género es la que ejercen hombres contra mujeres por el simple hecho de ser mujer. Y por eso no podemos incluir en la Ley específica los casos de mujeres que al ser maltratadas matan a sus compañeros. Conducta que no justifico porque nadie en ninguna circunstancia tiene derecho a quitarle la vida a nadie: Ni una mujer maltratada a un hombre maltratador, ni los maltratadores a sus parejas. Eso no lo defendemos las feministas.
- Parte de la sociedad se interpreta que esa Ley discrimina a los hombres maltratados; y se critica que éstos no dispongan de una norma específica para defender su derecho a la vida. Incluso se piensa que una mujer que mata a un hombre tiene menos cárcel que un maltratador que asesina.
- Un estudio de la Asociación de Mujeres Juristas "Themis" demuestra que las mujeres, muy pocas, que matan a los maridos tiene penas mucho más severas que los hombres que maltratan y matan a sus parejas. Esas otras ideas son de la sociedad más atrasada. Ante una Ley que recoge un problema ancestral, los machistas, los misóginos que odian a las mujeres y las usan como criadas y sexualmente, no se van a mantener de brazos cruzados. ¿Alguien piensa que José Saramago es feminista?, pues sí lo es y dice que a ver cuándo los hombres dejan de machacar a las mujeres y hay una manifestación de cien mil hombres contra los que son violentos.
- Sin embargo, buena parte de los jóvenes no parece mantener posiciones tan radicales respecto de la igualdad hombre-mujer.
- La gran mayoría de chicas no se considera feminista, pero lo es. No se define así porque los medios de comunicación bien que se han encargado de denigrar la palabra feminismo desde los años 70 en que nació la segunda ola de ese movimiento. Se ha vituperado, desprestigiado a las feministas, no me extraña que las jóvenes no quieran llamarse así. Pero no me preocupa, lo cierto es que no son tontas, ni sometidas ni subordinadas como lo fueron sus abuelas o incluso como lo son sus madres con cuarenta y tantos años. Hay chicas que creen que los hombres son superiores, pero la mayoría no porque están en las facultades, en la sociedad.
- ¿Las jóvenes actuales son más feministas que las de su generación?
- Sí, son más que sus madres, aunque no se quieran definir así y, muchísimo más que sus abuelas. Las muchachas jóvenes, que no quieren cobrar un 23% menos que ellos, las que tienen en las carreras notas y expedientes más brillantes, no creen en los tópicos machistas.
- ¿Y los chicos?
- Aquí existe un grave problema, por eso yo digo que el segundo pilar para conseguir una sociedad igualitaria son los medios de comunicación, me refiero a todo lo que es comunicación de masas, por tanto, también Internet y las publicaciones de pornografía. Hay padres insensatos que a sus hijos de entre ocho y catorce años les compran un ordenador y les instalan ADSL en su propia habitación. Eso es lo peor que pueden hacer, junto al regalo de juegos violentos misóginos porque están construyendo una masculinidad más sexista y agresiva que la que ha habido hasta ahora. La pornografía es absolutamente perjudicial para niños y niñas.
- ¿Qué repercusiones está teniendo para los niños ese acceso incontrolado a internet y a la pornografía en la red?
- Hay una figura nueva, según informes de la Policía, que se denomina "pedófilo de desarrollo": Son aquellos niños, hoy adolescentes, que con once, doce y trece años han consumido pornografía adulta y han tenido autoprácticas con mujeres desnudas, pero eso ya no les produce placer y van a tener esas prácticas deleznables que son pedófilas. En estos momentos hay más de 4.000 hombres condenados por prácticas pedófilas, entre ellos algunos chicos de 18 años, que cuentan que desde sus años más tiernos han tenido acceso a la pornografía. Eso terminó por no serles estimulante sexualmente y han pasado a prácticas pedófilas.
- ¿Cómo influirá en sus relaciones futuras?
- Todo eso es muy peligroso, lo que está ocurriendo es que en las relaciones sexuales próximas que puedan tener estos chicos, que están consumiendo en el anonimato pornografía muy dura, no serán satisfactorias, les vamos a hacer unos infelices sexuales. ¿Y qué ocurre con estas personas?, que son un peligro público. Por tanto, estoy absolutamente en contra de la banalización de la pornografía, que producirá insatisfechos sexuales, y de ahí a ser un delincuente y un criminal hay un paso.
- ¿Ha cambiado algo la visión que los adolescentes y jóvenes tienen de las mujeres?
- Aquí hay que mencionar la sexualización de la sociedad. Nuestros guionistas más jóvenes, porque han nacido en una sociedad que ha venido sexualizando todo, hacen lo mismo. Dibujos animados dedicados a los más pequeños muestran no relaciones de amistad entre niños y niñas, sino relaciones sexualizadas, cuando deberían inculcarse los valores de la ayuda, la camardaría, la comprensión, la generosidad..., pero no del sexo, ¡ya tendrán tiempo! Si sexualizas estás introduciendo lo que un joven tiene que hacer, enamorarse, a los 17 ó 18 años; pero no a los 4. Es que la edad de consentimiento para una niña en nuestro país es a los 12 años y eso es un barbaridad.
- Abogados, jueces, funcionarios de justicia y muchos ciudadanos están convencidos de que una buena parte de las denuncias por maltrato son falsas, ¿qué les replicaría?
- Siempre habrá jueces y juezas, fiscales, abogadas machistas, pero aquí entra en juego la responsabilidad de los medios de comunicación: los periodistas que oigan una barbaridad de este tipo tienen que contrastar. Montserrat Comas, del Consejo General del Poder Judicial, responsable del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de este órgano, ha informado que el 9% de todas las denuncias sobre cualquier delito son falsas; frente a éstas, un 4% de denuncias de mujeres maltratadas no son reales. Es insignificante, pues, y no hay que darle difusión porque estamos hablando mal, en general, de todas las mujeres maltratadas y eso son posiciones interesadas.
- Volviendo al problema de la violencia de género, la comparación que usted hace del terrorista y el maltratador, como asesinos, parece inadmisible a muchos ciudadanos. Algunos sostienen que el primero mata con alevosía y el maltratador no siempre.
- Un maltratador siempre mata con alevosía: Está matando a la mujer con la que convive desde que fueron novios y de forma continuada. Los etarras, por ejemplo, eligen a un individuo, le siguen, saben por dónde se mueve y llegan un día y le meten un tiro de una manera cobarde.
-Al maltratador no le hace falta realizar ese seguimiento: tiene sometida y a su disposición, secuestrada a la mujer que agrede, ¿no?
- Efectivamente, en Andalucía acaba de haber unas jornadas donde están señalando esto como argumento en contra de esa teoría de que el maltratador no actúa con alevosía. Magistradas, juezas, fiscales, etc., están diciendo en esas jornadas que hay que penalizar aún más el maltrato del hombre que en la familia somete y domina hasta llegar a asesinar a su esposa porque esa mujer confía totalmente en ese individuo, por lo que en sus propias casas están desprevenidas. Cuando son maltratadas no saben a qué corresponde.
- La pregunta recurrente en la sociedad es ¿por qué no denuncia a su maltratador?, ¿por qué volvió con él?
- La forma de comprender este problema es entendiendo que somos mujeres elaboradas para respetar a los hombres, para quererles, para cuidarles. En la primera página de "Emilio", Rousseau dice que las mujeres han sido creadas para servir a los hombres, proporcionarles placer y resolverles los problemas de la vida diaria y ellos dedicarse a gobernar el mundo; y lo hemos creído todas, el patriarcado nos ha construido para dudar siempre de nosotras porque no valora lo femenino. ¿Por qué las mujeres misóginas odian a las mujeres?, porque ellas mismas no se valoran y no se quieren ver reflejadas en las que sí. La mujer maltratada no tiene autoestima y su pareja continuamente la desprecia y ningunea. ¿A dónde va a ir ella? y ella lo llega a creer.

«Las políticas de igualdad que España aplica hoy llegarán a Europa en 20 años»
- ¿Realmente cree que España está siendo punta de lanza en igualdad entre hombres y mujeres?
- Sí, este país es pionero en políticas de igualdad y lo que está pasando en España lo tendremos dentro de 20 años en el resto de Europa.
- ¿Qué función están cumpliendo los medios de comunicación en ese sentido?
- Aunque siguen valorando más lo masculino que lo femenino, se tienen que ver obligados por esta ola de igualdad existente a poner a cuatro columnas determinados titulares que benefician a las chicas de ahora porque destacan en sus profesiones; aunque se suelen oír más las voces discordantes. Un periódico puede seguir titulando "Un 23% de jóvenes considera que es correcto que las mujeres ganen menos que los hombres", pero la realidad es que de cada cuatro, tres están en contra.
- Hasta 1999 la policía no podía socorrer a una mujer que estaba siendo agredida en su casa por su pareja: el Código Penal establecía que lo que ocurría era una cuestión de la pareja. ¿El avance en nueve años ha sido espectacular?
- Sí. En 1986-87 en la Universidad de Salamanca a mis alumnos de Audiovisual les pregunté qué harían si una vecina pidiera socorro diciendo "me está matando". Nadie dijo llamar a la policía, era una cuestión de la pareja, del pater familia que él mismo resolvía. Hoy no, al menos un 80% diría avisar a la policía porque los medios estáis diciendo que no debe consentirse el maltrato.

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