- 30 años, pero con un destacado currículum y un premio que lo distingue, ¿cuánto le ha costado llegar a donde está?

- Sinceramente no tengo la sensación de "estar" muy lejos. Mi trabajo diario, como periodista es, imagino, muy parecido al tuyo. Me dedico a hacer reportajes, entrevistas, ruedas de prensa, llamadas telefónicas, etc. Desde fuera imagino que puede parecer duro (sobre todo por la cantidad de horas que echamos en esta profesión). No es un camino de rosas, hay momentos de soledad y hasta de preguntarte por el sentido de lo que haces, pero lo que pasa es que a mí me encanta mi trabajo, disfruto muchísimo con lo que hago y cuando miro para atrás, como ahora, no tengo muchos recuerdos de sudor y lágrimas, aunque los haya habido.

- Un premio como el que ha recibido invita a hacer una pausa y recordar las experiencias acumuladas hasta el momento, ¿cuáles recuerda con mayor satisfacción y cuáles han sido las más duras?

- Ya que me haces una invitación a hacer una pausa y recordar podría decir que los grandes momentos de satisfacción que he tenido son todos aquellos en los que uno se vuelve a casa con la satisfacción del trabajo bien hecho. No sé, recuerdo los primeros meses de trabajo en "España a las 8", que entonces dirigía Juan Pablo Colmenarejo. Por aquel entonces tuvimos que cubrir el famoso 11 S de Nueva York y todo lo que vino después... Para alguien que estaba empezando, aquello fue toda una experiencia. También recuerdo con cariño aquel día, en Alicante, que me pasé a la puerta de una oficina bancaria en un atraco con rehenes más de 8 horas. Fue otro de esos días intensos. Ahora, más recientemente, la retransmisión de la Cabalgata de Reyes en TVE, ha sido también algo para recordar. En cuanto a momentos malos, creo que el día que peor lo he pasado en el trabajo fue un domingo, en el Estadio José Rico Pérez (en Alicante). Me tocó retransmitir un partido Hércules-Valladolid. A mi el fútbol me gusta, pero nunca lo había hecho. Te aseguro que no he sudado tanto en toda mi vida.

- Una profesión como el periodismo puede ser tan bonita como sacrificada, ¿ha pensado en algún momento en tirar la toalla?

- Nunca. Desde pequeño aprendí que lo que al final cuenta no es el número de veces que te caes sino la cantidad de veces que eres capaz de levantarte. Palos siempre te dan. Días malos, muchos, como todo el mundo. Pero lo de dejar esta profesión nunca ha pasado por mi cabeza. Creo que tampoco valdría para otra cosa.

- ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo y lo que menos?

- Lo que más me gusta de esta profesión es que todo puede cambiar de un segundo para otro. Cuando tienes un programa cerrado, de pronto pasa algo que lo cambia todo. Entonces tienes que salir del paso como sea y contar lo que está pasando. Esa descarga de adrenalina me encanta. Y lo que menos me gusta yo diría que es exactamente lo mismo. Parece un contrasentido, pero es así. Cuando estás a punto de salir en directo con un tema, cruzas los dedos para que no pase nada a última hora. Eso de estar permanentemente en "la cuerda floja", me encanta y al mismo tiempo me da miedo. Es una especie de relación de amor-odio.

- En su trayectoria ha mencionado que ha tenido la oportunidad de conocer a importantes profesionales de los medios, como Olga Viza y Julio César Iglesias, ¿qué ha aprendido de cada uno de ellos?

- Todo. Lo he aprendido todo de mis maestros, que han sido muchos. Es imposible saber qué me han aportado cada uno, así individualmente. Julio es un grandísimo profesional que, sobre todo, ha sido capaz de transmitirme su pasión por todo lo que hacía, ya fuera una entrevista a un ministro, o una conversación con un oyente. Todo con el mismo interés y la misma entrega. De Olga Viza y Javier Capitán he aprendido muchísimo. Puesto a elegir creo que me quedaría con el valor del trabajo en equipo y la confianza en los demás. Olga confiaba absolutamente en todo lo que yo le proponía, incluso aunque me equivocara, que también ocurría... Es difícil saber qué es exactamente lo que te aporta cada uno. Al final, de pronto, un día descubres que todo lo que has aprendido sirve para algo. Todas las personas con las que compartes trabajo te han aportado algo y tú eres el fruto de todo eso.

-El segundo de ellos es zamorano como usted, ¿cree que el periodismo que se realiza en provincias está considerado de menor entidad que el que se realiza en las grandes capitales?

- Pues, creo que depende de si la persona a la que se lo preguntes ha hecho o no información local. Yo he trabajado en RNE Alicante durante 3 años y sé por experiencia propia que no es así, que la información local es además de la que más interés despierta en los lectores, oyentes y espectadores, la más pura, la más cercana a los hechos tal y como han ocurrido. Lo lamentable es que los medios de comunicación (como casi todas las empresas) tienen una estructura piramidal. Las cabeceras de las emisoras de radio, periódicos y televisiones están en Madrid y eso hace que a veces desde allí no se valore el trabajo que se realiza en los medios locales.

- Trabaja en un programa de RNE, "España Directo", que busca las historias humanas que tanto se están propagando en todo tipo de medios, ¿cree que estamos ante el nacimiento un nuevo estilo periodístico?

- No sé si estilo, de momento es una moda. De pronto todos los medios hemos descubierto que a la gente le gusta que le cuenten historias cercanas, las que a todos nos pasan en nuestra vida cotidiana y que, además, seamos capaces de contarlas en un lenguaje que todo el mundo pueda entender. En realidad es la esencia misma del periodismo. Lo que pasa es que en esto, como en todo, ya hay quien da gato por liebre y trata de enganchar a la audiencia inventando "falsas últimas horas" y entrando en el terreno del amarillismo. Creo que cuando pase la moda y seamos capaces de distinguir el grano de la paja, de entre todos los programas parecidos que hay, sólo pervivirán unos pocos: los mejores.

- ¿Cuáles son las metas que se marca en su profesión?

- Seguir disfrutando con lo que hago. Tengo la enorme fortuna de trabajar en lo que me gusta, así que no puedo pedir más. Si un día me levanto y descubro que mi trabajo ya no me divierte imagino que sabré que ha llegado la hora de dejarlo.

«Me encanta ejercer de zamorano»

- ¿Qué presencia percibe de Zamora en los medios nacionales?

- Poca, muy poca y eso me cabrea. Cada año, cuando llega la Semana Santa y veo o escucho los informativos nacionales observo cómo se hacen referencias a otras ciudades que (sin desmerecer a nadie) no tienen una Semana Santa tan cuidada como la nuestra. Es sólo una metáfora de lo que ocurre con Zamora. Tenemos muchos valores pero hay que hacer más para que se conozcan fuera. La verdad es que en los últimos anos la tendencia está cambiando, pero hay que hacer más...

- ¿Aprovecha su posición para actuar de embajador de su tierra?

- Claro, siempre que puedo. Me encanta ejercer de zamorano. En la temporada pasada, en el programa "La Noche Menos Pensada", cada viernes, al despedir el programa decía que me iba a Zamora (fuera o no cierto) para aprovechar y contar algo de nuestra tierra. Ahora, en "España Directo", mis compañeros de trabajo están hartos de oír hablar del Cimborrio bizantino de la Catedral de Zamora, o esas noches de paseo, en invierno, con niebla densa por la Rúa de los Notarios.