La epidemia de gripe, que comenzó un fuerte repunte a primeros del presente mes de enero, se ha estabilizado en niveles moderados, situándose la incidencia por debajo de los 300 casos, exactamente 261 por cada cien mil habitantes. Así lo dice el último informe de la red de médicos centinela, dado a conocer ayer. La actividad gripal se considera moderada, y de momento se mantiene en niveles más bajos que las temporadas anteriores, correspondientes a los inviernos de 2004-2005 y 2005-2006, donde hubo máximos de 600 y 450 casos, respectivamente, por cien mil habitantes. Aunque es complejo aventurar el comportamiento de la enfermedad en las próximas semanas (hasta mediados de febrero existe riesgo de repunte), la tendencia parece indicar que estamos en un incremento de casos lento. Los más afectados son jóvenes de entre 15 y 24 años, mientras los mayores de 65, vacunados, la sufren en menor medida.