La colaboración entre los museos no es un hecho raro. La cesión temporal de piezas es una forma de enriquecimiento cultural que tiene al público como gran beneficiario. Así sucede, actualmente, con la exposición "El cuerpo en la tradición", que se presenta en la Fundación Joaquín Díaz, en Urueña (Valladolid). El Etnográfico de Castilla y León, con sede en la capital zamorana, aporta más del cincuenta por ciento de las obras.

La contribución del centro regional incluye bustos relicarios (de finales del siglo XVII o principios del XVIII), relicarios de brazo (de San Crispiniano y de San Timoteo, con fragmentos óseos de las costillas), candelabros en hierro forjado (del artesano Matías Prieto), Sagrados Corazones (de inicios del XX, realizados con lino, hilo, seda, lentejuelas, apliques metálicos, alambre...), cholas (en madera de chopo, cuero, hierro) y hormas para el calzado infantil y femenino, pomos de bastón (la empuñadura, tallada, efigia un rostro con barba, y se data en 1926), sellos de pan, manos de mortero, una imagen vestidera de la Virgen del Tránsito (se adscribe a fines del XIX y se habla de una posible factura de Ramón Alvarez), el hábito de una cofradía toresana... Más del cincuenta por ciento de las obras pertenecen al Museo Etnográfico, y otras son de coleccionistas zamoranos (Piñel Sánchez y Luis Cortés).

"El cuerpo en la tradición" tiene, además, un excelente complemento: un libro-catálogo, con cuatro trabajos, que firman Juan José Prat Ferrer, Anastasio Rojo Vega, Angel Gómez-Morán Santafé y Luis Díaz Viana.

El Museo Etnográfico también es conocido en ámbitos europeos. Así, un importante coleccionista de Estambul y otros expertos turcos visitaron recientemente el centro cultural para contemplar la muestra de plomadas de Primitivo González, que tanto interés han provocado en los arquitectos y en el público especializado. «Nuestra actividad tiene una repercusión en el exterior», señala Carlos Piñel, director del centro museístico. Y se aúnan la presencia de «grupos numerosos» y las visitas de «un turismo restringido».