El juez decreta una orden de alejamiento para el joven de 19 años que agredió con una botella de cristal rota al portero de un pub de la calle de Los Herreros, objeto con el que le causó cortes en la cabeza, sobre la sien izquierda, y en el cuello, a escasos milímetros de la yugular. La víctima, que tiene 22 años, fue trasladada al Hospital Virgen de la Concha, donde los médicos le informaron de la gravedad de las heridas sufridas, que pusieron en peligro su vida y han precisado 29 puntos de sutura. La agresión se produjo cuando el detenido cogió de la barra una botella, la rompió y se situó a menos de un metro de una de las camareras del local. En ese momento es cuando interviene el portero para pedirle que abandone el local, del que ya le había echado porque «una hora antes de que me pegara con la botella ya estaba molestando en el local. Le saqué fuera y estuvo un buen rato insultando». El acusado abandonó el local con un vaso de cristal en la mano, que «le pedí que me lo diera para cambiárselo por uno de plástico», cuenta el herido. Ya entonces comenzó a ser increpado por el joven, que finalmente se fue. Al cabo de una hora, hacia las 2,15 del sábado, regresó y «me pidió que le dejara entrar para coger la cazadora. Esa fue mi equivocación». El portero se dirige al joven de 19 años para pedirle que deponga su actitud ante la camarera, de improviso «se gira, sin mediar palabra, con la botella en la mano; consigo pararle el golpe, pero me da en la cabeza. La herida del cuello no sé en que momento me la hace, porque hay forcejeo, en el que consigo tirarle al suelo y quitarle la botella». Son sus compañeros quienes sacan al agresor del local. Hasta ese momento, nadie se había percatado de las graves heridas que sufría el empleado del local, que acudió al hospital porque sus amigos se asustaron y le animaron a hacerlo. Al salir del pub se encontraron con un coche patrulla de la Policía Nacional que se ocupó de trasladarle al Virgen de la Concha.