La parada de la avenida de Portugal presentaban un aspecto poco común: una fila formada por una veintena de personas aguardaban al autobús. El último o la última en llegar realizaba la misma pregunta: «¿Se coge aquí el autobús para el mercadillo?», a lo que otro ciudadano respondía afirmativamente. Con la llegada de uno de los vehículos, la cuestión pasaba a ser planteada al conductor: «¿Es este el que va hasta el mercadillo?». Respuesta positiva.

La línea 2, que habitualmente enlaza la plaza de Sagasta con San Frontis, prolongó, al igual que lo hará todos los martes, su recorrido y prosiguió desde la calle de Fermoselle hasta la rotonda de acceso al parking del Ruta de la Plata. Por desinformación, muchas de las personas que optaron por este medio de transporte bajaron en la parada del cementerio, teniendo que realizar un trecho del camino a pie. Junto con esta línea, Aurza habilitó una nueva que realiza un recorrido directo desde la Plaza de Alemania hasta las inmediaciones del estadio. Ambas líneas registraron un elevado número de viajeros a partir del mediodía. Ya en el interior de los autobuses varios usuarios lamentaban que el Ayuntamiento no "perdonara" los 0,50 céntimos que cuesta cada viaje «en compensación por el desplazamiento a una zona tan alejada de la ciudad», en palabras de una mujer, habitual del mercadillo.