Las calles de la ciudad de Zamora podrán contar con una nueva escultura de Eduardo Barrón. El Ayuntamiento de la capital ha aceptado el ofrecimiento de los hijos del escultor zamorano y ha iniciado contactos con el Prado y el Ayuntamiento de Córdoba para hacerse con una copia de la fundición en bronce de la obra "Nerón y Séneca" que llevará a cabo el Museo madrileño.

Las primeras conversaciones entre los responsables municipales y los impulsores del proyecto se produjeron hace ya algunos días a través del zamorano académico de la Historia Quintín Aldea. El concejal de Cultura, José Luis González Prada, aseguró que el Ayuntamiento «tiene la intención de participar en el proyecto y disponer de una copia para la ciudad». En estos momentos, están a la espera de que el Museo del Prado envíe un documento con las condiciones básicas de la operación, para conocerla con detalle, sobre todo por lo que respecta al coste económico que conllevaría la fundición: «Para el Ayuntamiento se trata de un esfuerzo económico importante, aunque si son varias las reproducciones en bronce que se realizan sería más barato», explica González Prada.

El responsable municipal de Cultura afirma que, de finalizar con éxito el proceso, la obra "Nerón y Séneca" sería colocada «en un lugar importante de la ciudad».

El Ayuntamiento buscará colaboración de entidades financieras para poder costear la copia de la escultura. De hecho, ya ha presentado verbalmente ante los responsables de la Obra Social de Caja España, la intención de ampliar el patrimonio municipal con una obra de Barrón.

El original de "Nerón y Séneca" se encuentra en el Ayuntamiento de Córdoba. Recientemente, el municipio cordobés y Caja Sur han llegado a un acuerdo de colaboración económica para la función en bronce de la escultura realizada a mediados de 1930 e inspirada en la Roma clásica. Se trata de un viejo proyecto del propio Barrón, que no pudo realizar en vida debido al alto coste del proceso.

La madurez

"Nerón y Séneca" representa la plena madurez en la obra de Barrón. La escultura está realizada con una técnica depuradísima y en ella vuelca «su saber y sus grandes conocimientos de los clásicos, adquiridos como pensionista en la Academia Española de Bellas Artes de Roma», describe Alejandro Belaustegui, sobrino del artista. El grupo escultórico lo forman dos monumentales figuras sedentes en postura dialogante, «con un magnífico sentido de la composición». Las dimensiones del original son de 1,75 x 2,50 metros y está realizada en escayola ligeramente policromada, «siguiendo las pautas de muchas de las esculturas griegas y romanas de la época clásica». La obra se encuentra depositada desde 1924 en el Ayuntamiento de Córdoba y fue Medalla de Oro en la Exposición de Bellas Artes de 1904.

El Museo del Prado utilizará técnicas de última generación para proceder al paso en bronce de la obra. En sus talleres se procederá, además, a la restauración del original, que ha sufrido deterioro durante su estancia en los pasillos del ayuntamiento cordobés.

Reconocimiento público a la obra y a la figura del artista nacido en Moraleja del Vino

El concejal de Cultura, José Luis González Prada, está de acuerdo en la necesidad de otorgar un reconocimiento público tanto a la obra como a la figura del escultor zamorano, Eduardo Barrón por parte de las instituciones de la tierra que lo vio nacer. Parte de ese debido tributo sería la adquisición de la escultura colaborando con el proyecto emanado del Ayuntamiento de Córdoba.

Pero el concejal no descarta poder entablar conversaciones con los descendientes de Barrón a fin de estudiar la posibilidad de constituir una Fundación, tal y como reclaman los familiares del escultor nacido en la localidad de Moraleja del Vino.