Sucesos en Zamora

El "constructor a la fuga": "Si me comprometo con un trabajo, lo hago"

El imputado, con antecedentes por estafa, podría ir 8 años a prisión al abandonar una vivienda sin cubierta tras cobrar 9.489 euros por la obra

El constructor a la fuga, Francisco Javier D.T., testifica en el juicio celebrado en la Audiencia.

El constructor a la fuga, Francisco Javier D.T., testifica en el juicio celebrado en la Audiencia. / ANA BURRIEZA

Llegado directamente de la prisión de Topas, donde cumple condena por otras causas, Francisco Javier D.T. admitió haber recibido 9.489 euros para ejecutar la rehabilitación del tejado de una casa en San Cristóbal de Aliste, pero el conocido como "constructor a la fuga" va más allá y, a pesar de abandonar la vivienda sin tejado, afirma que "me comprometo a hacer un trabajo y lo hago. Mi función es el desarrollo de la obra. Tengo todo gestionado antes de empezar", explicó a las magistradas de la Audiencia de Zamora que le juzgan por estafa.

"Llevo tres empresas, con unos trabajos muy potentes", ha manifestado para asegurar que continúa funcionando con la empresa con la que contrató la rehabilitación en Aliste. Solo que "en esas fechas", entre diciembre de 2020 y julio de 2021, "tenía siete u ocho obras en ejecución a la vez". A pesar de lo bien que le iba, jamás devolvió un euro al dueño de la casa alistana por dejar la reforma manga por hombro, según la Fiscalía de Zamora.

Francisco Javier, que pidió "perdón si he hecho daño, estoy arrepentido", echó balones para intentar salvarse de una nueva condena en la Audiencia de Zamora, que podría mantenerle en prisión durante más de un lustro: la Fiscalía exige dos años, pero la acusación particular, el abogado del alistano damnificado, exige 8 años por apropiación del 84% del presupuesto total sin acabar la obra.

El "regate" ante las magistradas comenzó con la negativa de cualquier responsabilidad sobre la ejecución del proyecto, "yo no contraté la obra, fue José Manuel" en diciembre de 2021, se excusó, "yo no estaba personalmente durante los trabajos", para eso tenía albañiles, reconoció.

El supuesto empleado del que no ofrece los apellidos y que afirma que fue el artífice del primer contrato cuyo presupuesto propuso ampliar el procesado porque "cuando avanza la obra se empiezan a ver cosas que antes no vi. Había que modificar el proyecto" primitivo de 11.291 euros.

VÍDEO | Una de las víctimas del constructor a la fuga cuenta su versión de los hechos

S. A.

Lo cierto es que no existe rastro del trabajador, como tampoco de las dos empleadas con las que habló el denunciante, a las que Francisco Javier solo menciona por el nombre de pila, Ana y Cristina. Estaban siempre en la oficina, desde donde Francisco Javier mantiene que se tramitaron las licencias para la obra "a través del sistema informático, a mí me lo dicen ellas".

El imputado se lo comunica al cliente que ahora le reclama 14.200 euros porque no solo perdió el dinero entregado, sino que tuvo que instalar una lona para proteger la vivienda que quedó al aire libre. Una maniobra que el "constructor a la fuga" aseguró ayer que "no se podía hacer" para justificar ante la Fiscalía y la acusación particular que dejara la vivienda al aire libre, sin protección de ninguna clase.

Otro de los misterios de este caso pivota sobre las autorizaciones de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de San Cristóbal de Aliste que no ha aportado porque no existen, según la Fiscalía y la acusación particular. Como tampoco estas dos empleadas sobre cuya ausencia en este juicio fue interrogado para contestar que "no sé por qué no están aquí".

El único nombre completo que ofreció el procesado, ante la insistencia, fue el de su socia al 50% en la empresa "Solución Gestión y Desarrollo de Obras" y "administradora" única de la misma, quien era su pareja, al parecer. En ese rosario de eximentes acabó por mencionar a tres obreros encargados de desmontar el tejado y retirar las vigas.

Si tiraron las tejas desde la cubierta a la calle, nada tiene que ver con él, como tampoco que las dejaran abandonadas en las inmediaciones de la finca o que no llegara el contenedor de escombros, "yo lo contraté".

¿Que nadie vio el material comprado con los 9.489 euros de anticipo que le dio el ahora perjudicado y denunciante?, pues "lo tenía cogido para la obra, pero no había sitio para dejarlo allí porque había que desmontar el tejado. Estaba en el almacén", contestó a la fiscala. Además, "si las tres personas que trabajaban en la obra, no lo consideran conveniente y no lo piden" pues no se traslada a la obra.

A resultas, el propietario de la casa se quedó a verlas venir. Cuandose niega a entregar más dinero, el acuerdo firmado se trunca y, aunque el denunciante asegura que trató de llegar a un acuerdo no lo logró. Por contra, el imputado alega que "quise devolverle 4.000 o 5.000 euros, pero nunca aceptó", eso sí, se negó a contestar a las preguntas del abogado del denunciante.

El conocido como "constructor a la fuga" tiene numerosas denuncias en Castilla y León, en el País Vasco o Madrid, afirman fuentes judiciales, lo que explicaría que esté en la prisión de Topas.

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