Entrevista | Bienvenido Martín Fraile Profesor de la USAL

"El nuevo museo pedagógico en Zamora va a ayudar a la propuesta cultural de la ciudad"

"El congreso de esta semana en el Campus Viriato interesará a todos los que hayan pasado por la escuela, porque todos tenemos un recuerdo particular de ella"

Bienvenido Martín Fraile, en un antiguo pupitre de escuela.

Bienvenido Martín Fraile, en un antiguo pupitre de escuela. / B. B. G.

Beatriz Blanco García

Beatriz Blanco García

El precursor del museo pedagógico de Zamora, Bienvenido Martín Fraile, está al frente de las XI Jornadas Científicas de la Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico Educativo, que se celebrarán en el Campus Viriato esta semana. Una cita para los interesados en la educación, aunque no se dediquen profesionalmente a ello, a la que invita el que fuera director de la Escuela de Magisterio de Zamora.

–¿Qué supone que el Campus Viriato acoja unas jornadas a nivel nacional?

–Es la primera vez que se organizan aquí. Nosotros formamos parte de la Sociedad Española de Patrimonio Histórico Educativo (Sephe) y en marzo del año pasado se celebraron las décimas jornadas en Santander. Como desde la dirección de la sociedad sabían que yo estaba involucrado en el proyecto del nuevo museo pedagógico, me invitaron a que organizáramos las jornadas de este año, que fuéramos los anfitriones de la undécima edición. Aceptamos con gusto el reto los cuatro compañeros del CeMuPe que acudimos allí.

–¿Qué ha significado recoger el testigo?

–Muchísimo trabajo y esfuerzo. Previamente, además, hemos hecho mucha publicidad. Llegamos a estar en diciembre en otras jornadas similares en Italia, donde presentamos el proyecto del CeMuPe y las propias jornadas. De hecho, vienen 18 representantes de Italia esta semana para participar en el congreso.

–¿A cuántas personas se espera?

–Se han inscrito 144 personas, con más de 90 comunicaciones que se van a defender. Habrá participantes que vienen de Brasil, México, Colombia, Argentina, Chile y Portugal, además del considerable número mencionado de Italia y compañeros de toda España, tanto de la sociedad como de los museos pedagógicos nacionales. Para nosotros, es una gran satisfacción, porque hemos tenido un éxito grande si nos atenemos a la cifra de participantes. Ya no están dando la enhorabuena solo por este auge de la convocatoria.

Cuatro secciones

–¿Cómo está organizado el congreso?

–A mediados de mayo se presentó el congreso en el Campus Viriato para que puedan asistir todos los zamoranos que quieran venir a escuchar las distintas ponencias. Las jornadas están divididas en cuatro secciones. En una se habla de objetivos pedagógicos, en otra de sujetos, una tercera está dedicada a espacios educativos y el último apartado se centra en museísmo pedagógico. Es decir, queremos dialogar y reflexionar sobre el futuro de los museos, que también tienen gran calidad.

–¿Alguna ponencia puede resultar particularmente interesante?

–En el apartado de espacios educativos es muy interesante la ponencia que presenta la arquitecta que está llevando a cabo el proyecto museográfico en Zamora, Ascensión Rodríguez, junto a Blanca Flor Herrero, con una ponencia sobre Ferriol, el arquitecto que diseñó los antiguos laboratorios donde se ubica el museo y que también construyó varias escuelas por la provincia, como la de Pozoantiguo o Peleas. Las dos han hecho un estudio sobre ello y es interesante dar a conocer estos edificios de espacios escolares. En el apartado de museos, hay una ponencia de unos profesores de Valencia que habla de cómo incluir la digitalización en los nuevos espacios museísticos. Y también está la conferencia final, a cargo de nuevo de Blanca Flor Herrero sobre la inclusión en los museos pedagógicos. Hay momentos verdaderamente brillantes, aunque, personalmente, me quedo con todos.

Para todos los públicos

–Entonces, ¿las jornadas no están restringidas a gente vinculada con la educación?

–Los temas que se van a tratar pueden interesar a cualquier zamorano y a gente que le gusta la escuela, porque todos hemos pasado por ella. Ahí radica el éxito de los museos pedagógicos. En mayor o menor medida, todos tenemos un recuerdo particular, ya sea positivo o negativo. Pero el colegio nos une, volvemos a recordar olores de los pupitres, del papel viejo…

Bienvenido Martín Fraile

Bienvenido Martín Fraile / B. B. G.

–¿Qué importancia tienen los museos pedagógicos en España?

–Están en un gran momento, desde el año 2005, que se creó la sociedad. De hecho, hay mucho interés por tener estos espacios y nosotros levantamos cierta envidia por nuestra colección. Me preguntan cómo es posible haber aglutinado toda esta cantidad de materiales y la respuesta está el haberle dedicado mucho esfuerzo, dedicación, tiempo y viajes. Gusta y tiene interés y, de hecho, no se abren más porque es muy difícil ya localizar estos materiales. Se están abriendo en distintos lugares con distintas experiencias educativas. En el congreso, de la zona de Castellón y Teruel viene un grupo de maestras que ha propuesto una experiencia innovadora, recogiendo cuatro o cinco aulas vacías de pueblos abandonados para recuperarlas y revitalizar los pueblos, que sirva de escalón para el turismo y para atraer a población. El museo de Ceadea de Aliste es un ejemplo en Zamora, en el que participé activamente con Arsenio Dacosta. Tiene mucha aceptación y le gusta mucho a la gente.

Museos educativos

–Aparte del turismo y de lo que nos une la escuela, ¿qué pueden aportar estos museos a los actuales estudiantes de Educación?

–Precisamente, el aprendizaje fue siempre mi gran objetivo. Puse en marcha todo esto para mis alumnos de Magisterio de Zamora, donde he estado dando clase 22 años. Y lo hice para enseñarles los distintos modelos educativos que ha habido en España y los distintos modelos docentes para que aprenden de cada uno de ellos y recojan lo que les parece más interesante para su práctica profesional. En estos museos se resumen los tres grandes ámbitos de la cultura escolar que hoy en día analizamos. Por un lado, está la teoría de los expertos, la que nos guía en cómo debemos de proceder los maestros, qué debemos enseñar, qué contenido, con qué actividades y de qué forma. Como segundo ámbito está la legislación educativa que se debe cumplir y, por último, la práctica docente, el trabajo diario, que ha ido evolucionando y que se ha transmitido de generación en generación de maestros. Aquí se recoge todo ello.

–¿Qué significará el nuevo museo pedagógico de Zamora?

–Estamos en un momento importante, en la fase del proyecto museográfico, trasladando parte de los objetos del Campus Viriato, donde siempre quedará algo, para darle contenido. Siempre ha habido una gran disposición por parte del Ayuntamiento de Zamora, en las personas del alcalde y de la concejala María Eugenia Cabezas, lo que agradezco de veras. Estamos deseando que abra sus puertas, porque sabemos que va a ser un foco de atracción para la ciudad, algo que va a ayudar a la propuesta cultural de Zamora.

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