Sucesos en Zamora

De cuidar animales a ser denunciada por abandonar a más de 40 perros en Zamora

La pareja de la portavoz de la protectora asentada en Villalube acudió a la Guardia Civil, que anticipó la intervención prevista de la vivienda

Casa de los titulares de la Protectora Animales Zamora, en Villalube, donde tenían a los animales. | M. J. C. (Archivo)

Casa de los titulares de la Protectora Animales Zamora, en Villalube, donde tenían a los animales. | M. J. C. (Archivo)

La denuncia de su propia pareja por abandono de más de 40 perros a la responsable de Protectora Animales Zamora (antes Santuario Animal) fue el detonante del desmantelamiento del lugar de acogida que había creado en la casa de Villalube en la que convivía esta pareja llegada de Barcelona hace casi dos años.

La mujer se encuentra en estos momentos en paradero desconocido y bajo orden judicial de busca y captura para que comparezca ante el Juzgado de Zamora que investiga la muerte de unos siete animales, cadáveres hallados al intervenir la vivienda, y para que responda de las circunstancias en las que pudieron fallecer y la causa del abandono del resto aún con vida.

La Guardia Civil actuó de inmediato al recibir la denuncia del compañero sentimental de la acusada de un delito de maltrato animal para registrar e intervenir las dependencias, en las que se encontraba aún el denunciante. La mujer había apelado a la solidaridad ciudadana en varias ocasiones por redes sociales para alimentar y abrigar a los animales en acogida.

En la casa, hallaron cerca de siete perros fallecidos, mientras que 39 quedaban bajo custodia del Ayuntamiento de esa localidad y, tras ser inspeccionados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y por veterinarios de la Junta de Castilla y León, se los ha derivado a la Residencia Canina de La Yosa, en la provincia de Valladolid, gracias al convenio que la Diputación de Zamora mantiene con el propietario del centro donde permanecerán hasta que avancen las diligencias abiertas por el Juzgado de Zamora, cuya magistrada los tiene bajo su custodia.

El Seprona y la jueza investigan las condiciones en las que esta Protectora Animal Zamora tenía a los animales en acogida para determinar las causas de la muerte, que se acotarán tras realizar la necropsia a los cadáveres localizados en las instalaciones de la casa de Villalube en la que residía la pareja. Estas personas recibieron denuncias desde que se instalaron en la provincia de Zamora, con acusaciones de fraude que no llegaron a probarse aunque dieron lugar a la intervención de la Fiscalía de Zamora de Medio Ambiente y a investigaciones judiciales.

La denuncia del hombre precipitó la operación policial que, al parecer, se había abierto hace casi un mes para poner fin a una gestión de una protectora de animales que podría no ser la adecuada, tal y como se venían denunciando desde que la pareja instaló la primera sede en la localidad de Fuentesaúco, que abandonó para instalarse en Villalube.

Precisamente, cuando estaba de forma provisional ubicada en la localidad de La Guareña, Protectora Animales de Zamora utilizaba a los medios de comunicación para informar de que necesitaban alimento y mantas para los 114 animales que tenían bajo su cuidado, recogidos de la calle. Su responsable manifestaba que se encontraba "desbordada ante el incremento del número de abandonos y podría cerrar sus puertas" antes de su traslado definitivo a Villalube. En esa localidad registró la asociación mencionada y con ella aseguró que tenía un convenio de colaboración para funcionar como perrera municipal.

En esos días de noviembre de 2023, desde esta protectora se aseguraba que había un "boom" de abandono de perros y gatos por la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal porque "te ponen muchas excusas, que si los niños, que si las separaciones, etcétera" para justificar esa conducta.

Desde esa organización solicitaban "pienso y comida húmeda (latitas)" para cachorros y perros ancianos ya sin dientes porque "solo tenemos para un saco de pienso, son muchas bocas que alimentar".

Las pesquisas judiciales se llevaban con absoluta discreción mientras se reunían pruebas que pudieran justificar la intervención del Seprona para impedir que pudieran fallecer animales, como finalmente ocurrió, pero se precipitó en los primeros días de junio como consecuencia de esa denuncia interpuesta por la pareja de la mujer que actuaba siempre como portavoz ante los medios de comunicación para defender la legalidad de la protectora. La mujer llegó a manifestar que se sentían "acosados".

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