Esther Sánchez Oliveros | Alcaldesa de Fuentelapeña

"Es todo un orgullo albergar el acto más importante de Zamora"

"Los premios que se otorgarán reconocen a aquellos que contribuyen a mejorar el presente y el futuro del medio rural"

Esther Sánchez, alcaldesa de Fuentelapeña

Esther Sánchez, alcaldesa de Fuentelapeña / Cedida

B. B. G.

Fuentelapeña es la localidad elegida para albergar el próximo 15 de junio la nueva edición del Día de la Provincia, donde se entregarán los premios Tierras de Zamora. Su alcaldesa, Esther Sánchez Oliveros, al frente del consistorio desde hace pocos meses, quiere aprovechar el evento para dar a conocer las bondades de esta comarca.

–¿Qué significa para usted que Fuentelapeña haya sido la localidad elegida para el Día de la Provincia 2024?

–Es todo un orgullo, ya que es el acto más relevante de Zamora. Así que tengo que dar las gracias a la Diputación Provincial y a su presidente, Javier Faúndez, sobre todo por devolver al Día de la Provincia el que fue su formato de origen, ya que Zamora la formamos todos y cada uno de los municipios. Este próximo 15 de junio sería un día de todos y para todos, acercando también un poco más a las poblaciones.

–También se aprovechará para entregar los premios Tierras de Zamora.

–En estos premios se reconoce a aquellos que contribuyen al presente y el futuro de la provincia y del medio rural, generando progreso y desarrollo gracias a los puestos de trabajo que crean en los municipios. Luego está la parte que corresponde a la solidaridad, que considero que es una labor muy importante ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas a las que se dirigen estas aportaciones y ayudas. Después destaca la trayectoria deportiva, que este año es para un equipo de un municipio cercano, La Bóveda de Toro, y encima, femenino. Recoger todo esto y tenerlo en el pueblo es un auténtico orgullo, sinceramente.

–¿Ya ha comenzado con los preparativos?

–Por supuesto, aunque es la Diputación Provincial la que se encarga de todo. Nosotros colaboramos en lo que se nos pida, para tener los sitios acomodados. El acto principal se realizará en la iglesia del pueblo y la comida se ofrecerá en la zona de las piscinas, que es un entorno muy bonito.

–¿La iglesia es la joya más apreciada de la localidad?

–La iglesia de Santa María de los Caballeros data de 1563 y fue declarada Bien de Interés Cultural en 1983, por su estilo renacentista. Posee un órgano impresionante que estamos intentando restaurar. Posee tres naves y destaca su retablo mayor, aunque también hay otros en los laterales. También están allí los pasos de Semana Santa, a la que hay mucha devoción, sobre todo el Viernes Santo.

–¿Es esta cita una buena oportunidad para que los asistentes puedan comprobar la riqueza turística de la zona?

–Por supuesto, aparte de que siempre gusta que venga gente al pueblo, está la publicidad que va a tener. Es una forma diferente de dar a conocer la localidad, tanto porque va a salir en los medios de comunicación como por los visitantes que tengamos ese día, porque lo mejor es disfrutar en directo de todo lo que ofrece, como mejor reclamo turístico, que hace tanta falta a los municipios

–¿Qué es lo que ofrece esta zona de la provincia a los turistas?

–Lo que más destaca de esta zona son las iglesias BIC, como la de Fuentesaúco o Villamor de los Escuderos, por ejemplo. En verano, en esta localidad tenemos el complejo de piscinas y luego hay que destacar fiestas patronales. La de Fuentelapeña es el 15 de agosto, cuando celebramos Nuestra Señora de San Roque. La zona de la Guareña está muy animada en estas fechas por los festejos taurinos, de mucho arraigo. La temporada de fiestas arranca dentro de poco con Vadillo y luego seguimos con Guarrate, Fuentesaúco, Villaescusa, La Bóveda, Castrillo, Fuentelapeña, El Pego, Cañizal…

–Lleva pocos meses en el cargo, ¿ha sido complicado mantener el legado de Ángela Escribano, que se fue de manera tan repentina?

–Fue muy duro al principio por las circunstancias, aunque había aprendido bastante de ella durante los 16 años que yo llevaba de teniente de alcalde. Es más duro este cargo por las decisiones que tienes que tomar. Los primeros meses fueron complicados por la situación y además sin tiempo para adaptarse al puesto. Es mucho trabajo, pero se va llevando y lo cierto es que al final es satisfactorio hacer cosas por el pueblo y escuchar a todos los vecinos, sobre todo cuando te valoran lo que haces, aunque errores los cometemos todos.