Polémica por los balones y el fútbol en los parques de Zamora

El parque de Hacienda, uno de los entornos donde decenas de niños juegan al fútbol cada día

Un balón de fútbol.

Un balón de fútbol. / El Periódico

P. O.

Después de que un balonazo pusiera en peligro a una embarazada en el parque de La Marina de Zamora, ahora las quejas se redirigen hacia el parque de Hacienda. Se trata de una zona donde a diario niños de todas las edades conviven por el amplio espacio del entorno: zona de juegos y una explanada de grandes dimensiones que los más futboleros aprovechan para jugar al balón. Sin embargo, esta última práctica divide a muchos zamoranos.

  • Por un lado, quienes defienden que "en algún sitio tienen que jugar los niños con el balón". Si bien es cierto que existen áreas específicas para el fútbol, también lo es que están alejadas de la zona centro.
  • Por otro lado, los que se quejan de que "es imposible sentarse en una terraza o banco" de la plaza de Castilla y León "porque corres peligro de muerte por un balonazo".

El caso es que la polémica está servida. Como siempre, la responsabilidad y el sentido común deberían de marcar la hoja de ruta del ocio infantil. Sin embargo, "los padres ni siquiera se preocupan de las molestias que constantemente causan sus hijos con los balones y al final habrá una desgracia", comenta en las redes sociales un zamorano. Por contra, otros apuntan que "cada vez tenemos la piel más final, ya nos molestan hasta los niños jugando, mejor un con un balón que no con un móvil".

La intervención de la Policía Municipal y Nacional

No es la primera vez que agentes de la Policía Municipal y Nacional hacen paradas en el parque de la plaza de Castilla y León para dar "un toque" a los futboleros. Sobre todo, cuando se trata de niños mayores que ya tiran con potencia el balón. En este sentido, algunos usuarios proponen en sus redes que "prohíban los balones en espacios públicos concurridos requisando los mismos y sancionado a los padres a cuyos hijos sean reincidentes". La medida resulta "exagerada" para otros, para quienes "ya solo faltaba que un niño no pudiera sacar el balón para jugar en una plaza".