Aprendizaje de norte a sur: entre Zamora y Finlandia

El programa Erasmus+ permite a profesoras del colegio Riomanzanas intercambiar conocimientos sobre educación con Finlandia

Música y baile tradicional para dar la bienvenida a las profesoras finlandesas. | Cedida

Música y baile tradicional para dar la bienvenida a las profesoras finlandesas. | Cedida

Beatriz Blanco García

Beatriz Blanco García

El proyecto Erasmus + ha llevado a un grupo de profesoras del colegio Riomanzanasa conocer de primera mano cómo es la enseñanza en Finlandia. La localidad de Seinäjoki, al sur del país, fue el lugar elegido para esta visita en la que aprendieron sobre la cultura, la gastronomía y, por supuesto, el sistema educativo de este país.

"Con dos grados bajo cero, nieve por todas partes y lo que se veía del Mar Báltico, congelado, lo que nos sorprendió fue el espíritu acogedor y cálido de la gente", agradece la profesora Teresa Vega, integrante de esta expedición.

De esta manera, ella y sus compañeras pudieron comprobar de primera mano cómo funciona este sistema educativo, asistiendo a las clases del colegio Touklanpuiston, para niños de 1º a 4º de Primaria, con 130 alumnos, siete profesores y otros cuatro de apoyo. "Los colegios están cerca de las viviendas, así que es normal que los niños acudan solos a clase, a pie o en bicicleta", explica Vega, quien destaca de este sistema el valor que se le da a la música y a lo manual. "Los alumnos tienen clase de tecnología en la que cortan madera y construyen maquetas, a esas edades. También tienen clase de costura en las que utilizan máquinas de coser", pone como ejemplos de la importancia que allí le dan a estos aprendizajes, en unas aulas que, además, suelen tener una media de quince alumnos, con asignaturas como finlandés —a la que dedican más horas—, matemáticas, ciencias, costura y madera, educación física, inglés y religión.

Las docentes finlandesas devolvieron la visita y, como en el país nórdico, también los chicos del colegio Riomanzanas les obsequiaron con un cálido recibimiento. Al ritmo de la flauta y tamboril de Luis Antonio Pedraza, un grupo de alumnos bailó danzas tradicionales zamoranas.

El huerto escolar, actividad que más sorprendió a las visitantes. | Cedida

El huerto escolar, actividad que más sorprendió a las visitantes. | Cedida / B. Blanco García

No fue lo único que aprendieron de Zamora, puesto que en el colegio habían preparado una presentación sobre la figura de Baltasar Lobo y las tardes se destinaron a que las profesoras visitantes conocieran el románico y otras joyas de la ciudad, además de la vecina Salamanca.

"Les sorprendió mucho el alto nivel de inglés que tenían nuestros alumnos, puesto que ellos allí tan solo dedican dos horas a la semana a esta materia, no tienen una educación bilingüe, pero sí saben finlandés y sueco", compara. El inglés es el idioma en el que se comunican entre los estudiantes de Zamora y Seinäjoki cuando se conectan por videoconferencia para presentar proyectos o preguntar por sus respectivas ciudades.

Foto de familia de las profesoras de intercambio con los alumnos del colegio Riomanzanas de Zamora. | Cedida

Foto de familia de las profesoras de intercambio con los alumnos del colegio Riomanzanas de Zamora. | Cedida / B. Blanco García

Como colegio con sello ambiental concedido por la Junta de Castilla y León, también les enseñaron a las visitantes los paneles solares que tienen instalados y su huerto escolar, una iniciativa que les sorprendió, ya que ellas, por la climatología del norte, no podrían realizar en su colegio. "Les gustó mucho cómo cuidamos medioambientalmente nuestro centro", destaca la profesora zamorana, quien, por su parte, confiesa que se sorprendió con cómo conviven allí con la nieve. "Cada niño tiene su mono, que se pone cuando sale al recreo para combatir el frío. Después, para entrar en la clase, se cambian de calzado para no ensuciar el suelo", aplaude.

La experiencia —por ambas partes— ha sido enriquecedora, por lo que el contacto entre ambos colegios continuará y se confía en que, en los próximos años, esas videoconferencias puedan transformarse en viajes de intercambio, donde los niños de Zamora y los de Seinäjoki puedan conocer los respectivos colegios de estos nuevos amigos.

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