La Educación Especial en Castilla y León está a la cabeza de España. Así lo corroboran informes internacionales de la talla como Pisa o Talis, que sitúan esta educación en una posición de privilegio a la altura de países como Finlandia, Canadá o Noruega. La consejera de Educación en la Junta de Castilla y León ha subrayado que “mantener los actuales niveles de equidad conlleva una enorme carga de responsabilidad, por eso se seguirá trabajando en el perfeccionamiento de nuestro modelo de atención a la diversidad”.

Lucas, que ha visitado este lunes un centro de Educación Especial en Valladolid, ha puesto en valor "el primordial papel educativo y social de este tipo de centros" al considerar que son "un valioso recurso del que no podemos prescindir", ha defendido.

Libertad de los padres a elegir centro

En este sentido, garantiza que el alumnado de necesidades educativas especiales "recibirá una respuesta personalizada y adaptada a sus circunstancias", sin obviar "la libertad de los padres a elegir el tipo de centro".

Subvenciones

La consejera de Educación ha detallado también las subvenciones que desde la Administración autonómica se destinan a estos centros como el programa ‘Respiro Escolar’, que facilita a las familias la conciliación de la vida familiar, escolar y laboral, o el servicio de comedor escolar, que la Junta ayuda a financiar para que no repercuta totalmente en las familias. Existen también cursos de formación para el profesorado y para el personal laboral, así como la realización de campañas de sensibilización sobre el autismo en el entorno educativo o los apoyos a la Comunicación, Lenguaje, Autonomía y Socialización (CLAS) que se realizan en toda la comunidad y en los que participa el alumnado con TEA.

Finalmente, Rocío Lucas ha expresado su reconocimiento a las entidades de familiares de personas con TEA, que se encuentran representadas en la Federación de Autismo Castilla y León, con la que la Consejería de Educación lleva colaborando desde hace años.