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Los usuarios de Parada del Molino, tras la reapertura: “Se nos hacía difícil bajar y subir por el Bolón”

El centro ubicado en el barrio de San Lázaro estrena dependencias después de tres años de obras y de desplazamientos al Santa Elena

Dos mujeres salen del centro de salud en sus primeras horas de actividad. | Jose Luis Fernández

El centro de salud Parada del Molino reabrió este lunes en sus nuevas dependencias, ubicadas en el mismo emplazamiento que el edificio antiguo, pero totalmente modernizadas tras una obra que ha costado 3,7 millones de euros y ha durado más de tres años. La puesta en marcha del servicio en este inmueble “acerca” nuevamente la atención a los casi 15.000 usuarios con tarjeta en este recinto sanitario, vecinos residentes en su mayoría en San Lázaro o en San José Obrero que ayer pusieron punto final a sus desplazamientos habituales al Santa Elena para acudir a consulta mientras duraban los trabajos.

Los testimonios de los usuarios

La ubicación del centro otra vez al pie de las viviendas de muchos de los usuarios fue la noticia más celebrada por aquellos que pasaron por Parada del Molino durante las primeras horas tras su reapertura. Apoyado en una muleta, Alipio Rapado puso el acento precisamente en la cuestión de la distancia como elemento diferenciador, más allá de todo lo que implica contar con un recinto adaptado a las necesidades del año 2022: “Se nos hacía difícil bajar y subir por el Bolón”, explicó este vecino que, a simple vista, quiso destacar la limpieza de las nuevas salas que descubrió al ir a someterse a la prueba del Sintrom.

Testimonios.

Otros, como Antonio Mota, se pasaron por allí simplemente para ubicar sus puntos de interés en el interior del edificio: “Ya he visto que mi médico está en la segunda planta”, destacó el zamorano tras constatar también que podría disponer de los ascensores para evitar el uso de las escaleras que le habían inquietado inicialmente. Unos instantes más tarde, Cele Rodríguez salió por la puerta encantada por la diferencia detectada y, como muchos de sus vecinos, especialmente satisfecha por haber podido desplazarse desde su casa, al lado del Juan XXIII, sin necesidad de enfrentarse a las rampas y a los escalones que servían como escollo en el camino al Santa Elena.

A la espera de poder juzgar más en profundidad, Dionisio Vaquero y Concepción Llamas expresaron la misma opinión, compartida en general por unos ciudadanos entre los que también asomaron determinadas quejas. Algunos las expresaron incluso ante unos trabajadores del centro de salud que trataron de contener con paciencia las protestas recibidas aún en plena fase de rodaje para todos.

Las quejas

Una usuaria que evitó dar su nombre lamentó la imposibilidad de concertar una cita con su médico de cabecera en las primeras horas de funcionamiento y criticó los problemas para contactar con Parada del Molino vía telefónica: “Me dicen que no lo cogen porque tienen que colocar. Si están abiertos ya, no entiendo por qué sucede esto”, razonó esta vecina que, no obstante, celebró la conclusión de la obra y se deshizo en elogios ante su “médica majísima”.

Otra de las quejas escuchadas en el entorno del centro de salud durante las primeras horas vino a recordar que construir un centro nuevo y moderno no suprime todos los problemas de atención que pueden sufrir los usuarios. Así lo expresó Gema Velázquez, que lamentó la situación en Pediatría: “Creo que solo tienen un profesional”, señaló la usuaria, que se marchó de Parada del Molino con la esperanza de recibir una llamada por la tarde y regresar entonces con su hija para recibir la atención requerida para la menor.

Esas cuestiones seguirán marcando el día a día del centro de salud, aunque la parte indiscutiblemente positiva es que los ciudadanos cuentan con un lugar mejor para recibir atención sanitaria.

Un edificio con 48 espacios asistenciales para los pacientes

El nuevo edificio de Parada del Molino cuenta con una superficie útil funcional de 1.374 metros cuadrados, frente a los 841,95 metros anteriores, y en cuanto al número de espacios asistenciales, estos pasan de los 19 a los 48 en las nuevas instalaciones, según la información facilitada por la Junta de Castilla y León. La Gerencia Regional de Salud ha organizado las instalaciones acorde al plan funcional correspondiente. Esto implica la presencia de ocho consultas de Medicina General y otras ocho de Enfermería de adultos; dos consultas de Pediatría y otras dos de Enfermería pediátrica; sala de urgencias, de extracciones y de técnicas y curas; consulta del trabajador social; sala de Coordinador Médico y del Responsable de Enfermería; aula de docencia; biblioteca; despacho de administración; dos consultas polivalentes donde se han instalado el ecógrafo y el retinógrafo; unidad de Fisioterapia (consulta, sala de cinesiterapia, boxes, almacén y vestuario); unidad de Obstetricia (consulta de matrona, sala de educación maternal/paternal, vestuarios y almacén); unidad de salud mental ; y zona de servicios (con vestuarios, aseos y almacenes).

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