El pasado lunes se conmemoró el Día Internacional contra el Cambio Climático, una efeméride que sirve para alertar a la comunidad acerca de los efectos nocivos e incluso devastadores del cambio climático en el planeta, algo que este verano se ha podido ver en la situación de grave sequía que ha asolado a todo el país, pero también con imágenes inéditas en Europa y en otros lugares del mundo.

Aquona, la empresa que gestiona el servicio municipal de agua en Zamora, es una compañía comprometida en la lucha contra el cambio climático. No en vano, Aquona ofrece soluciones innovadoras en materia de gestión sostenible del agua y de los recursos naturales para las ciudades, para la agricultura y para la industria, siendo su hoja de ruta la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

“Nuestra empresa está altamente comprometida con la preservación del medio ambiente, apostando por la eficiencia energética y la producción de energía en las instalaciones que gestionamos, no sólo en Zamora, sino en todos los municipios en los que trabajamos”, ha indicado Nicolás Esmorís.

Nicolás Esmorís, gerente de Aquona en Zamora. | Cedida AQUONA

Energía verde

La apuesta de Aquona en la lucha contra el cambio climático es tal que la empresa ya cuenta con un centenar de vehículos ECO en su flota, lo que supone el 34 por ciento del total. Es más, la estación de tratamiento de agua potable de Zamora cuenta con un punto de recarga de vehículos eléctricos.

Así, el gerente de Aquona en Zamora ha hecho hincapié al respecto en que, en términos de energía verde, la compañía de aguas ha producido en los últimos dos años 7,2 GWh de energía renovable mediante el aprovechamiento en un 96 por ciento del biogás generado en las estaciones depuradoras y en un cuatro por ciento de la energía solar fotovoltaica. Esta energía, por cierto, se ha utilizado en las instalaciones de la compañía o en su flota de vehículos eléctricos.

Economía circular

Por si esto fuera poco, la empresa deja patente su clara apuesta por la economía circular. Prueba de ello es el proyecto de transformación de las depuradoras tradicionales en biofactorías, un modelo reconocido por Naciones Unidas como proyecto destacado en la lucha contra el cambio climático. Aquona, sin ir más lejos, ha conseguido revalorizar el 95 por ciento de los residuos generados en las plantas depuradoras, además de la regeneración de agua para riego o uso industrial, entre otros.

Pero hay más. Si hablamos de la preservación de la biodiversidad, Aquona ha logrado eliminar el uso de los fitosanitarios en el cien por cien de las instalaciones de tratamiento de agua que gestiona en Castilla y León, que representa alrededor de 83 hectáreas libres de estos productos químicos. “Es, sin duda, un paso delante de la compañía hacia un nuevo modelo de gestión de zonas verdes”, aclara Esmorís.

La innovación, clave

“La innovación es la clave para aumentar la resiliencia de las ciudades frente a los efectos del cambio climático”, asegura el gerente de Aquona en Zamora, que manifiesta que la compañía promueve soluciones basadas en la naturaleza y la infraestructura verde en la gestión del agua como estrategia para preservar la biodiversidad, lo que contribuye a la mitigación de los efectos del cambio climático y, por ende, a la salud de todos los zamoranos.