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La Opinión de Zamora

El vademécum de los retablos de Zamora

José Ángel Rivera de las Heras reúne en un libro-catálogo 186 trabajos efectuados por 56 autores asentados en la provincia entre el Barroco y finales del Neoclásico

Participantes en la presentación del volumen. | Ana Burrieza

Un amplio y pormenorizado catálogo de los retablos realizados en la Diócesis de Zamora entre el Barroco pleno y finales del Neoclásico por artesanos asentados en la provincia ve la luz en el libro “Retablistas zamoranos 1650-1900”, confeccionado por el experto José Ángel Rivera de las Heras.

El doctor en Arte en la publicación se ha decantado por los autores zamoranos, “los foráneos los dejaremos para otro libro”, que trabajaron en la provincia salvo en Toro, dando que sobre esta zona existen publicaciones de otros expertos como Prados y José Navarro Talegón.

El que fuera delegado diocesano de Patrimonio de Zamora ha localizado centros escultóricos en Alcañices, Benavente, Carbajales de Alba, en Muga de Sayago, Trefacio, Tábara, Pobladura de Valderaduey y también en capital. Un total de 56 autores, “algunos desconocidos hasta el momento”, y 186 retablos, “unos documentados y otros atribuidos tras haber conocido varias obras”, indicó el doctor en Arte en la presentación del volumen a los medios de comunicación.

En el libro, fruto de toda una vida de investigación y que llena el vacío de estudios sobre los ensambladores y entalladores zamoranos del Barroco pleno el rococó y el neoclasicismo, tienen cabida desde retablos mayores y menores hasta el mobiliario de los templos de la Diócesis de Zamora, como cajonería, puertas o bien confesionarios, ya que la denominación de retablistas engloba a “quienes bajo diferentes nombres profesionales hacían los retablos y también mobiliario y otros objetos de madera para las iglesias”, aclaró el sacerdote.

El experto en la introducción del volumen señala como uno de los objetivos de título reside en “abordar el estudio de los talleres, los artífices y las obras retabilísticas y mobiliarias (...) y dar a conocer noticias de que disponemos con el fin de situar a los diversos artistas en su contexto temporal” al tiempo que subraya que “los materiales aportados pueden servir como punto de partida para futuros estudios”.

“Retablistas zamoranos 1650-1900” consta de 487 páginas y más de 350 fotografías, la mayoría en color, donde se aporta información de cada uno dos autores con datos biográficos y relativos a su trayectoria profesional por orden cronológico o un cuadro sinóptico donde figuran desde el nombre de las piezas que hizo, cuándo se hizo o incluso el precio.

Autores y obras destacadas

De entre los profesionales que trabajaron en la provincia de Zamora en el período estudiado, Rivera de las Heras cita a Lorenzo Ibán y a José Oviedo, quienes trabajaron en Benavente, pues “tienen muy buenos retablos en la zona norte de la provincia”.

También cita a a un profesional que se asentó en Carbajales de Alba, Felipe García Sánchez, “un madrileño que recaló en Carbajales donde murió. A él se le debe a maravilla del retablo mayor de Carbajales”, mientras que alaba la calidad de los retablos de la iglesia de San Torcuato o el de la iglesia de Villaralbo, efectuados por Francisco Pérez de la Carrera, que “están por encima de la media” .

Estado de conservación

Respecto al estado de conservación de estas joyas artísticas del patrimonio religioso, el autor aseguró que “es bastante aceptable” para a renglón seguido añadir que “siempre, como todo, es mejorable”.

El doctor en Arte describió que en algunos casos “ha habido algunos con ataques de xilófagos y han sido tratados, y otros han tenido oxidación de barnices, que han sido intervenidas. Es un nivel bastante aceptable, aunque hay alguno de orden menor que tiene desconchones, pero estando como está lo que querido incluir en las fotografías”.

Retablo mayor de Villaralbo Cedida

Por su parte el vicepresidente segundo de la Diputación de Zamora y diputado de Cultura, Educación, Deportes Turismo y Promoción del Territorio, Jesús María Prada Saavedra destacó que la publicación “es un increíble trabajo” del patrimonio religioso de una parte de la provincia, ya que Zamora pertenece a dos obispados, el de Zamora y el de Astorga. El político también aludió a que desde el año 2020, a través del Área de Cultura, ha actuado en la rehabilitación de 20 retablos de la provincia con cargo a los respectivos convenios para la recuperación de bienes muebles con el Obispado de Zamora y el de Astorga.

retablo mayor de san Torcuato Cedida

La responsable de la Editorial Semuret, Judit Pino, puso en valor el “recorrido a color” por el trabajo de los tallistas de la provincia, mientras que el secretario de la Fundación Caja Rural, Feliciano Ferrero, remarcó que la publicación “es una nueva ventana para conocer nuestras iglesias y nuestros pueblos” y subrayó que “estos retablos son la historia viva de nuestros pueblos”.

El libro, prologado por el jefe de departamento de Escultura del Museo del Prado Manuel Arias Martínez, ve la luz en la Editorial Semuret, que ha realizado 500 unidades con el respaldo de la Diputación de Zamora, la Fundación Caja Rural y las firmas Strato, Alteisa, Reara y Artisplendore.

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