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La Opinión de Zamora

Las autoescuelas zamoranas acusan un descenso de las matriculaciones

El coste de las clases prácticas se ha mantenido mientras que el de la gasolina se ha disparado, lo que provoca más gastos

Clase práctica de una autuescuela en Zamora. | Ana Burrieza

Un año más, el verano vuelve a ser la época favorita de los estudiantes para sacarse el carné de conducir. La mayoría de las autoescuelas aseguran que las cifras tornan a las mismas que las de la prepandemia dejando atrás las catastróficas cifras de 2020, aunque sí que se nota una ligera bajada respecto a esos años.

Lo que no cambia es el perfil del alumno de la autoescuela que destaca en estos meses. Una vez más, los jóvenes acaparan el mayor número de matrículas en verano. Son adolescentes que acaban la selectividad, los estudios, y se apuntan al menos para hacer la prueba teórica. Después de las prácticas depende, ya que tienen que incorporarse en septiembre a la universidad. “Aunque este año al acabar la selectividad tarde y comenzar pronto la universidad hemos visto un descenso en las matriculaciones” dice la Autoescuela One.

“Ya no existe esa prisa de años anteriores por sacarse el carné nada más cumplir los 18”, explica la Autoescuela Campus. La mayor parte de los jóvenes no disponen de recursos para poder tener un coche propio, por lo que recurren al transporte público o a novedades como los patinetes eléctricos.

Este año, a su vez, existe una dificultad añadida: el aumento del precio de la gasolina y el diesel es un problema al que se están enfrentando actualmente estas escuelas. A la hora de una posible subida del precio de las matriculaciones para combatir esta situación, representantes de distintas autoescuelas de Zamora aseguran que de momento mantendrán sus precios habituales.

El precio del combustible se ha disparado en los últimos meses, “cobramos lo mismo y pagamos más”, confiesa uno de los responsables de la Autoescuela Campus de Zamora.

Precios desorbitados

Los precios de los combustibles son cada vez más altos. Llenar el depósito del coche está cerca de convertirse en un lujo y los zamoranos lo notan. La situación para los profesionales que trabajan con el coche como herramienta principal es totalmente inestable. La Autoescuela Paco cree que “la disminución de matriculaciones ya no es solo por el precio de la gasolina, sino por la situación económica de cada familia y todo lo que eso conlleva”.

Muchas empresas siguen sufriendo desde que la subida de estos precios empezó a crecer en marzo. Ahora, en plena temporada alta de verano y ante la inminente llegada de septiembre, con la expiración de la reducción de 20 céntimos por litro, se encuentran en “peligro”. Es el caso de las autoescuelas, un sector que no se considera de primera necesidad por lo que no disfruta de ningún tipo de descuento especial. Y si sobreviven es porque son pequeñas empresas o sus negocios son familiares.

¿Híbridos o eléctricos?

Con esta situación, algunas autoescuelas zamoranas han pensado en que una solución podría ser comenzar a cambiar los vehículos de gasolina o diésel por híbridos o eléctricos, pero esto es muy difícil. La mayoría de coches híbridos o eléctricos son automáticos y en este sentido hay inconvenientes como la limitación del permiso obtenido con un vehículo automático, que sólo autoriza la conducción de vehículos análogos al utilizado en el examen. “Si tráfico no autoriza este cambio, se tiene que seguir con los manuales”, explica la autoescuela Paco.

Otras autoescuelas en cambio, ni se lo han planeado debido a sus altos costes económicos o a que su flota es completamente nueva, como es el caso de la autoescuela Campus.

Durante los meses de verano también se ven limitadas a la hora de presentar a sus alumnos a las convocatorias de exámenes, ya que ahora “van en función de los aprobados teóricos que tenga cada autoescuela, tendrán un límite en cada llamamiento”, aclara la autoescuela One. Con todos estos factores unidos, la situación es complicada para las autoescuelas de Zamora.

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