Kiosko

La Opinión de Zamora

El “menú del día” está en riesgo en Zamora: ¿por qué?

La inflación, la factura de la luz y el precio de los combustibles obligan a los hosteleros a subir sus precios para llegar a fin de mes

Cartel en el que un negocio ofrece menú del día, desayunos y zumos. | Emilio Fraile

La inflación, la subida de la luz, del gas, de los carburantes, del agua y de los precios de prácticamente todas las materias primas, están provocando que, a su vez, otros sectores se vean en la necesidad de subir los suyos. Esto es lo que está sucediendo con los “menús del día” en Zamora, además de otros elementos de las cartas que también presentan precios más elevados. El precio medio nacional se ha consolidado entorno a trece euros y la ciudad se encuentra en la misma línea. Por su parte, Castilla y León refleja un incremento del siete por ciento en el menú.

Los hosteleros suben los precios

Algunos dueños de bares y restaurantes subieron sus precios en enero porque la factura de la luz “ahogaba sus cuentas”, pero esa subida se hizo insuficiente al poco tiempo, indican que “hemos duplicado y triplicado la factura de la luz”. Saliendo de un momento en el que enfrentaron graves pérdidas por la pandemia, algunos hosteleros afirman que “o suben los precios o tienen que cerrar”, aunque tampoco tienen claro que los precios actuales les permitan continuar con su trabajo “los beneficios siguen sin estar por encima de los costes y de los datos del IPC”. De la misma forma, otros apuntan a que se enfrentan al conflicto entre “subir los precios o bajar la calidad”, algo a lo que no están dispuestos a renunciar. Si se inclinan por usar más producto local y de temporada, que además de ahorrarles costes, contribuyen a la economía circular en la ciudad.

Los consumidores dejan los bares

Para los consumidores, comer fuera de casa se está convirtiendo en una actividad de lujo. Las subidas de los precios también les afectan y los hosteleros han visto como muchos de sus clientes habituales dejaban de acudir los domingos, cada vez eran más los que decidían llevarse la comida de casa al trabajo, como se reducía el número de raciones que piden o, incluso, como “tomar una caña” ya es un acto que requiere de una decisión.

Así, con la variación de los precios habituales del menú diario entre los días de diario y los fines de semana, son varios los consumidores que se inclinan por acudir al restaurante en los días que el menú tiene un coste más económico, aprovechando que están de vacaciones y tienen disponibilidad.

La inflación está desbocada

Durante el mes de junio los datos sobre el IPC indicaban que Castilla y León ocupa el segundo puesto en el país. Zamora registró el mayor aumento de los precios, con una subida del 2,4%, dejando una evolución interanual del 11,9%. Entre los bienes que experimentaron una mayor subida están los alimentos y las bebidas no alcohólicas, con un 1,8 por ciento de aumento.

Entre los productos con incrementos más destacables, La Organización de Consumidores y Usuarios señala el aceite de oliva y de girasol como los que han sufrido un mayor aumento, doblando su precio; la margarina un 41,5 por ciento: los huevos un 21,6; los cereales un 13,7, la leche 13,2; la carne de ave 12,7; el vacuno 11,4; y el pan 10,1. De la misma forma, productos de uso habitual en hostelería, como el lavavajillas, que se ha incrementado un cuarenta y nueve por ciento.

Nuevas empresas de comida

La subida de los menús del día y la reticencia, en algunos casos, de los clientes a pagar más, también se han convertido en elementos aliados para otro tipos de negocios. Es el caso de los establecimientos que se dedican a vender comida casera envasada. Si bien estos platos son habituales en los supermercados desde hace ya varios años, su calidad ha sido siempre motivo de debate.

Sin embargo, estas nuevas empresas, algunas con base online y otras presenciales, ofrecen platos de alta calidad, preparados en el mismo día y envasados en “tuppers” para que el cliente pueda llevárselo a casa o a la oficina. Entre estos establecimientos puede encontrarse el Asador Ariza, situado en la calle Obispo Nieto, que cuenta que con una carta que se actualiza cada semana. Durante cada día los clientes pueden adquirir tres platos diferentes con un coste reducido que oscila entre los cuatro y seis euros. Por otra parte, las empresas de venta online ofrecen planes mensuales en los que envían a los clientes platos sanos y elaborados para toda la semana.

Compartir el artículo

stats