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La Opinión de Zamora

Los talleres de Zamora ven un aumento de las averías en los coches como consecuencia del calor

Las ventas de neumáticos se han disparado por el desgaste que provocan los más de 40 grados que alcanza el asfalto de la ciudad

Taller mecánico en funcionamiento. | Jose Luis Fernández

Las altas temperaturas que la provincia, y gran parte del país, lleva sufriendo durante las últimas semanas están dejando una larga lista de consecuencias. Si bien la salud ha sido una de las más preocupantes, la vida útil de los automóviles también empieza a ser un quebradero de cabeza para los conductores, que se están viendo obligados a acudir a los talleres o cambiar las ruedas por el desgaste.

Averías habituales

El calor afecta de forma negativa a la mecánica del coche que, en muchas ocasiones, provoca que nos encontremos en medio de la carretera con el coche averiado. Entre las roturas frecuentes ocasionadas por las temperaturas, los talleres de Zamora están recibiendo un gran número de vehículos con algún problema en el motor, que se calienta más de lo normal; en el turbocompresor que, por la ubicación en la que está, tiene un difícil acceso a la refrigeración y cuya solución más efectiva para evitar daños pasa por dejar el motor encendido al menos dos minutos para que se refrigere, y evitar apagarlo de forma rápida; los neumáticos, que con más de cuarenta grados sufren un desgaste mucho mayor; los frenos, que sumando el peso extra, propio de los equipajes en vacaciones, a los grados de más, genera que se calienten más de lo normal. Por ello, es importante prevenir y comprobar el estado de las pinzas, las pastillas y los discos, además, por supuesto, de cambiar el líquido de frenos si fuera necesario; y el aire acondicionado, entre otras cosas, que tras pasar meses sin ser utilizado y con los cambios de temperatura del vehículo pueden sufrir fugas. Así, lo más práctico para un correcto mantenimiento es realizarle una recarga de gas cada dos años y pedir una revisión del circuito en el taller según lo indique el fabricante del automóvil.

Rotura en la culata

Los mecánicos de la ciudad coinciden en que la avería más frecuente que reciben es la de la culata que, con el calor extremo de este verano, el motor se sobrecalienta, apoyado por la falta de líquido refrigerante, generando que la junta esté sometida a una excesiva temperatura. Así, la estanqueidad entre la culata y el bloque del motor se debilita y la primera se deforma.

Para detectar si nuestro coche tiene este problema los profesionales del motor recomiendan atender a varios “síntomas”. Por una parte, uno de los más habituales es que del tubo de escape salga un humo blanco bastante denso, lo que significaría que el refrigerante está pasando a las cámaras de combustión. Además, podría notarse que el rendimiento del vehículo es menor del habitual, da “tirones” al circular y a veces le cuesta arrancar. Lo más recomendable es acudir al taller lo antes posible, pues si se arregla a tiempo puede quedar en una anecdótica sustitución de la junta, mientras que si lo dejamos pasar, se dañará la culata, las camisas de los cilindros o los pistones.

Problemas en los neumáticos

Otro elemento que encabeza la lista de los grandes perjudicados por las temperaturas son los neumáticos, que deben pasar gran parte del día sobre el asfalto, a temperaturas ambiente que superan los cuarenta grados, mientras que las carreteras pueden llegar a tener diez grados más . Esto provoca un aumento de los reventones y pinchazos al desgastarse más la goma. Además, la presión de las ruedas también es un factor decisivo para su vida útil. El aire que se pone en los neumáticos es frío y el calor del exterior provoca una dilatación, con lo que la presión de la goma aumenta. A lo que debe añadirse que lo ideal es circular con la presión mínima durante la temporada estival, si vamos solos, y una diferente en el caso de que en el vehículo viajen más personas o equipaje. Los mecánicos añaden que no llevar la presión correcta, además de dañar los neumáticos y favorecer el incorrecto funcionamiento de otros componentes como la banda de rodadura, también se gasta más carburante del habitual, en un momento en el que vivimos precios máximos históricos.

Los fabricantes de neumáticos están experimentando un aumento en las ventas durante el último mes, mayor que en años anteriores.

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Los conductores, según detallan mecánicos y vendedores de neumáticos, son conscientes de la relevancia de cambiar las ruedas cuando es necesario, y de llevar también una de repuesto. Por este motivo, los fabricantes de neumáticos están experimentando un aumento en las ventas durante el último mes, mayor que en años anteriores. Destacan que en la ciudad muchos vehículos “duermen” al raso, por lo que se ven expuestos a cambios importantes de temperaturas durante un mismo día, lo que incrementa el desgaste. Apuntan también a que la mayoría de conductores opta por llevar una rueda de repuesto, pese a que algunos coches con menos años venían con un kit antipinchazos incorporado. Ven en el neumático sustituto un salvavidas ante un reventón en pleno viaje que podría arruinar sus vacaciones.

La venta de coches ha caído

Los dueños de los talleres también se aventuran a especular sobre el motivo por el que hay una mayor preocupación por parte de los conductores. Los precios actuales y los datos económicos no son muy halagüeños en cuanto a la venta de vehículos, que ya ha sufrido importantes pérdidas durante los primeros seis meses. Ante la imposibilidad de adquirir un coche nuevo, se cuida más del vehículo propio.

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