Zamora cerró el domingo un julio tórrido, que tuvo como epicentro la ola de calor extrema y prolongada que se registró a mediados de mes y que se marcha sin llevarse consigo la posibilidad de vivir de nuevo episodios de temperaturas anormalmente elevadas. De hecho, la provincia ha superado las dos primeras jornadas de agosto en alerta por el alza de los termómetros y con valores máximos que han alcanzado los 39 grados.

Temperaturas más elevadas de lo normal

Las consecuencias de esas temperaturas, excesivamente altas incluso para la época de la canícula, se han percibido con crudeza en los incendios que han asolado a parte de la provincia y que continúan castigando a las comarcas. Las semanas de calor extremo y constante, combinadas con el viento y otros factores ambientales y de gestión forestal han provocado fuegos enormemente dañinos para el medioambiente y para una población que también padece de otro modo los efectos de estas olas.

No en vano, según las cifras actualizadas diariamente por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad, Zamora registró 22 muertes atribuibles al calor a lo largo del mes de julio, un exceso de fallecimientos alimentado por la estructura de una población muy envejecida.

Esa estadística invita a hacer caso a los expertos que recomiendan extremar las precauciones cuando los termómetros se elevan más de la cuenta. Zamora ha pasado algunos días del mes de julio sin que la temperatura se suavizara casi en ningún momento del día.

Del 13 al 15 de julio

Así sucedió, sin ir más lejos, durante los días 13, 14 y 15 de julio, las tres jornadas más calurosas de la historia de la provincia desde que hay registros. En todas ellas, se pulverizó el récord que se había establecido el 24 de julio de 1995, cuando la provincia había alcanzado los 41 grados exactos, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología.

En los tres citados días de julio de 2022, las temperaturas registradas alcanzaron los 41,1, 41,8 y 41,7 grados respectivamente, unos valores que llegaron, además, como prolongación de unas jornadas previas en las que ya se habían rondado los 40 grados. La Aemet prevé que los próximos meses sigan siendo “más cálidos de lo normal” en toda España, lo que redundará en los problemas ya percibidos en el arranque del verano.

Riesgo extremo de incendios

Sin ir más lejos, en lo que queda de semana, se esperan temperaturas tanto máximas como mínimas por encima de lo normal para esta época, lo que derivará en un riesgo de incendios alto o extremo, impulsado por tormentas como la registrada ayer.

En la provincia de Zamora, no se espera que las máximas bajen de los 36 grados en ningún momento durante los próximos siete días, según la previsión oficial, por lo que los ciudadanos de la provincia tendrán que seguir aguantando el calor y deberán extremar la precaución tanto en lo referente a los fuegos que se puedan originar como a su propia salud.