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La Opinión de Zamora

Vecinos y empresas piden a la CHD cuotas para garantizar la actividad en Ricobayo

El volumen del 37% de agua del embalse dificulta ya los regadíos, el acceso de animales a la ribera y “gripa la economía de la zona”

Aspecto del embalse. | Cedida

Los 19 municipios y los negocios de todo tipo que circundan el embalse de Ricobayo han pedido a la presidenta en funciones de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), Diana Martín, “que se obligue a mantener las cuotas mínimas de agua que garanticen el desarrollo sostenible económico de las poblaciones ribereñas”, tal y como establece la reforma de la Ley de Aguas aprobada en 2021, declara el representante de afectados por la bajada del nivel de agua, Ismael Rodríguez Rodríguez.

La consecuencia resulta dramática para la economía de esas localidades que “está más que gripada” al dificultarse el normal funcionamiento de las explotaciones agrícolas y ganaderas; de la veintena de negocios de la zona dedicados a la restauración, el turismo, la hostelería, al alojamiento como las casas rurales y a los ultramarinos del entorno, añade. “La afluencia de visitantes es nula porque llegar a las playas es imposible por la gran distancia del agua a las orillas que están embarradas. Se van a Sanabria u a otros embalses”, lo que contrasta con la llegada de turistas masiva que cada verano salvaba el balance de cuentas de estos empresarios.

Ayer, la cuota mínimas de agua en Ricobayo era la estipulada para este verano, 665 metros sobre el nivel del mar, insuficiente para mantener el equilibrio de los ecosistemas, los peces no pueden reproducirse, la fauna salvaje y la flora también se ven perjudicadas. El pantano está al 37% de su capacidad para almacenar agua, “respeta las cuotas mínimas, pero resultan escasas en muchos tramos”, por lo que el colectivo exige a la CHD que se cumpla la reforma legislativa que obliga a “asegurar los usos comunes básicos en el artículo 50: beber, bañarse o que el ganado pueda abrevar”. Implica “la obligación de una explotación racional del dominio público e hidráulico para proteger la calidad de vida y defender el medio ambiente”, como obliga el artículo 45.2 de la Constitución Española, puntualiza Ismael Rodríguez.

Por contra, existen zonas turísticas de Ricobayo en las que “la lámina de agua no alcanza el nivel como para sostener la economía”. En esa situación se encuentra La Encomienda, donde “no llega la cola del embalse”. En la parte media, en el municipio de Palacios del Pan, otra zona turística importante, y en Manzanal del Barco, “para poder alcanzar el agua nos topamos con unas pendientes abruptas y verticales de 20 metros de altura, que equivalen a un edificio de 7 plantas”. El acceso a las orillas es imposible no solo para los clubs deportivos y otras empresas de similar actividad, sino para el ganado, la fauna salvaje como corzos, ciervos, lobos, jabalíes o conejos y la avifauna, “las aves migratorias ya no se quedan, pasan de largo. Los dormideros de las gaviotas dormideras están afectados”.

Esta dificultad no debería existir “en una zona en la que se supone que debe haber agua suficiente” para desarrollar las actividades económicas que sustentan la economía local. Los agricultores, “dada la distancia de la cuota de agua a sus explotaciones, ven perjudicados sus cultivos, como en San Cebrián”.

hidroaviones cargar agua para sofocar incendios y evitar los viaductos, ahora más difícil por el bajo nivel del agua.

Acuíferos muy afectados y la ribera, deteriorada, tiene árboles caídos

Los acuíferos y la arboleda de la ribera del embalse de Ricobayo están seriamente afectados porque el agua está mucho más abajo, hay árboles secos y otros que ya se han caído, como los chopos de la entrada del club náutico del Esla, apunta Ismael Rodríguez Rodríguez en representación de todos los particulares y empresarios que ven sus recursos y sus ingresos descender al mismo ritmo que el nivel de agua del pantano. “La sequía puede afectar a esta situación”, admite el portavoz para concretar que “he contabilizado los días de lluvia que desde enero en la zona norte de Zamora y en total han sido 30, entre danas, borrascas y frentes registradas en los últimos seis meses. Eso llena mucho los embalses”. Y concluye que “si el año pasado los pantanos hubieran estado en una cuota racional, a día de hoy no habría habido estos niveles tan ínfimos. Las precipitaciones podrían haber sido suficientes para tener el embalse de Ricobayo en condiciones”. Y recuerda que mantener las cuotas permite a los

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