La provincia de Zamora sufrió este martes episodios importantes de contaminación por partículas provenientes de los incendios forestales. En concreto desde la una de la madrugada del martes al miércoles como durante toda esa jornada, hasta las cuatro de la tarde, en Zamora la calidad del aire fue desfavorable, e incluso durante cuatro horas, a las 3 de la madrugada y de 7 a 9 de la mañana llegó a ser “extremadamente desfavorable”.

Esta situación, que se da también en las provincias de Ávila, León, Palencia, Salamanca y Valladolid, llevó a la Consejería de Medio Ambiente, a recomendar que se limiten al máximo las actividades al aire libre para todas las personas y especialmente a las que tengan problemas respiratorios.

También recomienda que las actividades de los campamentos, colegios, clubes deportivos, etc., no se desarrollen al aire libre, que las ventanas de los edificios permanezcan cerradas, así como los sistemas de ventilación interior forzados.

Superación de los umbrales perjudiciales para la salud en la calidad del aire, este miércoles en Zamora

Superación de los umbrales perjudiciales para la salud en la calidad del aire, este miércoles en Zamora

La neumóloga del Complejo Asistencial de Zamora, Carmen Fernández, aconseja también extremar las precauciones con la situación de la atmósfera que se respiraba ayer en Zamora, especialmente las personas con patología bronquial. Volver a la mascarilla es recomendable en días así.

Por qué se extiende el humo

El anticiclón es el responsable de que el humo de los incendios se haya extendido por toda la provincia, debido a que impide que se disperse en la atmósfera, al no poder subir, y sólo pueda extenderse a lo ancho.

Es la explicación del meteorólogo zamorano Francisco Cacho. Sobre España estos días hay un potente anticiclón, que es el que ha provocado la ola de calor al permitir la entrada de aire africano. Con el anticiclón las altas presiones empujan el aire de las capas altas de la atmósfera hacia el suelo, nos envía el aire situado a diez kilómetros de altura hacia nosotros.

“Hace se vaya comprimiendo hacia el suelo y el anticiclón actúa como si fuera una tapadera. Es como el émbolo de una jeringuilla empujando. Es lo que provoca la conocida boina de contaminación en Madrid, que nos se dispersa porque no puede ir hacia arriba”.

Es muy parecido a lo que pasa con las nieblas, tan habituales en Zamora, pero ahora con el humo de los incendios. Lo que ocurre es que este anticiclón es bastante potente y está estacionario, lo que provoca que el aire no se renueve y por eso tenemos una temperatura tan elevada incluso por la noche.

El sol calienta la superficie terrestre y ese calor se traslada a las capas bajas de la atmósfera, porque no puede subir, de tal forma que se produce una altísima temperatura que no baja por la noche como lo haría en otras circunstancias.