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La Opinión de Zamora

David Gago Secretario General del PSOE de Zamora Ciudad

“A cada problema planteamos una solución y eso la gente lo está valorando"

“El Ayuntamiento tiene que afrontar políticas para frenar la marcha de los jóvenes; se puede potenciar el sector de atención sociosanitaria”

David Gago en el Mirador del Troncoso. JOSE LUIS FERNANDEZ

David Gago asume desde el año 2019 la portavocía del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Zamora. Hace poco más de un mes, los militantes le eligieron para capitanear la asamblea local de su partido. Aunque eso no le convierte por decreto en candidato para 2023, en la práctica es que sí.

–La elección como secretario general del PSOE de Zamora capital no le habilita para ser candidato automáticamente, pero le coloca en muy buena posición. ¿Es así?

–Los militantes de la agrupación local me han votado para ser secretario general del PSOE de Zamora ciudad. Eso no tiene que ver con ser el candidato al Ayuntamiento, que lo veremos cuando lo marquen los plazos. La pregunta no es si yo tengo que encabezar o no la lista, sino si los vecinos creen que estoy preparado para liderar un proyecto y poder gobernar. En eso estamos. Preparándonos y reiniciando el proyecto político para llegar a las elecciones y que los vecinos nos coloquen donde crean.

–El lema de su proyecto es “Re-Inicia”. ¿Hacía falta después de los últimos resultados?

–Es evidente que sí. Nos lo habían dicho los ciudadanos por activa y por pasiva, y en las últimas elecciones tuvimos un resultado que no fue bueno. Venimos de muchos periodos en que buena parte de nuestros votantes no nos han apoyado; prácticamente, desde los años 2003 o 2007. Ahí se tocó techo y comenzó una caída que no ha parado hasta estas últimas elecciones de 2019. Por eso, ahora planteamos un reinicio.

–¿Cree que el ciudadano percibe esa nueva fórmula?

–Los cambios no se manifiestan de un día para otro. Mucha gente está esperando para ver si realmente el PSOE materializa un cambio y podemos plantear un proyecto de futuro. Por nuestra parte, a cada problema hemos planteado una solución. Eso se ve. Estamos en contacto permanente con las asociaciones de la ciudad y también con los barrios. Y la gente que forma parte de esta comisión representa una nueva corriente de personas que han decidido afiliarse al partido para dar un giro y reiniciar este proyecto político.

–La estrategia de su grupo municipal está siendo la de la mano tendida al equipo de Gobierno, pero el equipo de Gobierno no la quiere. ¿Cómo se gestiona eso?

–Es su decisión. Nuestra política es identificar los problemas y plantear soluciones. Pero el equipo de Gobierno las suele rechazar. Nos quedamos con la satisfacción de que, con el paso de los días, las semanas o los meses, al final el equipo de Gobierno sí toma en consideración nuestras propuestas, les cambia el nombre y las pone en marcha. Ocurrió con los Zamora Bonos, que fue una propuesta nuestra fruto de estudiar y comprobar cómo en otras ciudades salían de la crisis. También con las pintadas. Primero recibimos críticas muy duras tanto en público como en privado y luego terminan limpiándolas, que es lo primero que nosotros dijimos. Y lo mismo con la fibra óptica. Entonces, algo estamos haciendo bien. Creo firmemente que, si no fueran tan remilgados cuando presentamos propuestas, otro gallo nos cantaría.

–Usted advirtió en 2021 que había que prepararse muy bien para la llegada de los fondos europeos. ¿Cree que el Ayuntamiento de Zamora lo está?

–Creo que ya hemos perdido una primera oportunidad. Hace año y medio avisamos de que los fondos europeos iban a transformar ciudades. Lugares como Soria, Valladolid o Burgos constituyeron el pasado año grupos para la gestión de estos fondos y prepararon su estructura para poder canalizarlos. Lo dijimos, pero ocurrió lo de siempre. El equipo de Gobierno dijo que eso iba a ser como el Plan E, que ya veríamos. Y ahora lo que está ocurriendo es que tenemos problemas con las contrataciones porque no hay un equipo dedicado en exclusiva a esto. Lo que estamos haciendo es coger proyectos anteriores, algunos guardados desde época del Partido Popular, y los estamos presentando. Nos parece bien si así llega dinero a Zamora, pero no nos parece bien que nos haya pillado el toro como ya advertimos.

–¿Qué radiografía hace, en trazos gruesos, sobre cómo se encuentra la ciudad?

–La ciudad de Zamora ha mejorado mucho en los últimos años. No soy un catastrofista. Está claro que estamos siguiendo un camino de mejora, pero también pienso que no es suficiente y que no hemos solucionado problemas que están enquistados. Hace poco vi en una ciudad costera de turismo un muy buen sistema de recogida selectiva de basuras. En Cuenca, por ejemplo, no se ve una sola pintada en su Casco Histórico. A veces tan solo hay que estudiar qué hacen otras ciudades para los mismos problemas.

–¿Y qué espejos tenemos frente a la degradación del Casco Histórico?

–Lo primero es analizar cuál es el problema que tiene Zamora. En mi opinión, el principal problema es que somos incapaces de aprovechar nuestras potencialidades. Tenemos un patrimonio tremendo, un turismo por desarrollar, un románico conocido en toda España y cada vez más fuera de las fronteras, una gastronomía de calidad, un paisaje maravilloso. Son muchas cosas. Yo comencé en la pandemia con los hilos de Twitter y me han ayudado a descubrir que Zamora es una gran desconocida. Pero, cuando la gente la conoce habla maravillas de ella. Si somos capaces de aprovechar todo esto, seremos capaces de revertir situaciones como la degradación del Casco Histórico.

–¿Cómo?

–Tenemos el ejemplo de Pontevedra, que con una modificación de la normativa urbanística, contando con os habitantes, hablando con los comerciantes y poniendo recursos, han pasado de tener un casco feo que todo el mundo rodeaba a ser una parada obligatoria en la ciudad. Pero, para eso, hay que poner todo encima de la mesa y tener decisión de cara a identificar los problemas y solucionarlos.

–¿Puede hacer algo un ayuntamiento para terminar con el éxodo de jóvenes?

–Lo primero que tiene que dejar de hacer es estar de brazos cruzados. Y lo segundo es establecer políticas que pueden frenar esta marcha. Valladolid ha puesto en marcha un plan de retorno en el que, por ejemplo, los jóvenes que se inscriben reciben ofertas de trabajo. Creo que hay que trabajar más de cerca con la Universidad de Salamanca y seguir muy atentos a cuestiones como la atención sociosanitaria. El Ayuntamiento de Zamora puede incidir en cuestión de formación ocupacional porque va a ser algo muy importante para la ciudad en los próximos años. La formación tiene que ir por ahí y por el desarrollo de la industria agroalimentaria. Potenciar lo que tenemos, una vez más.

–¿Qué espera del inminente ciclo electoral?

–El alcalde ha dicho en numerosas ocasiones que su proyecto va tocando a su fin y parece que no se va a presentar. Eso es lo de menos para nosotros. La preocupación viene porque en 2015 se instaló una manera de hacer política distinta que ahora podría perderse. Nosotros estuvimos ahí y propiciamos un gobierno de escucha a las personas, de cercanía, de gestión con honestidad. Un gobierno que rompió con muchos años del PP. Y en 2023 podemos volver a tener el miedo de que las maneras y las formas de antes vuelvan. Guarido y yo hemos tenido muchas diferencias, pero si algo tenemos en común es el trabajo por la ciudad. Ni él ni yo necesitamos la política para vivir ni venimos para servirnos, sino para servir. Y tenemos el reto de que la política centrada en las personas y no en los políticos siga siendo la prioridad.

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