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Ramón Armada General Jefe de la Brigada Multinacional Este

“Las últimas misiones nacionales ponen en valor nuestra labor”

“A veces no se entiende que la presencia de tropas españolas fuera del país sirva para garantizar nuestra propia seguridad”

El general Ramón Armada. Cedida

El General Jefe de la Brigada Multinacional Este, Ramón Armada Vázquez, ha asistido esta tarde desde el Líbano al Club LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA para acercar un poco más la importante labor que los militares españoles realizan en el extranjero.

–¿Qué trabajo desempeña la Brigada Canarias, que dirige?

–Forma parte del Mando Operativo Terrestre, es decir, de la estructura operativa de los mandos permanentes, cuya misión es la defensa y vigilancia de los espacios de soberanía nacionales. En nuestro caso, nuestra área de actuación son las Islas Canarias. Allí realizamos activaciones y despliegues temporales en todas las islas del Archipiélago. A esta misión principal se le añade la disponibilidad permanente para ser empleado en cometidos y despliegues dentro y fuera del territorio nacional. Recientemente, nos han visto sirviendo a la sociedad española en la Operación Balmis con la llegada del COVID 19, en la Misión Baluarte de rastreo y vacunación o en la Operación Cumbre Vieja de apoyo a los ciudadanos de La Palma durante la erupción del volcán. Fuera de nuestras fronteras hemos desplegado en Afganistán, Mali, Irak, Líbano, Senegal y Mauritania.

–¿Cómo se preparan para misiones tan diferentes?

–Para tener éxito en todas estas misiones es necesario un riguroso plan de instrucción y adiestramiento que permita alcanzar el nivel de preparación ideal ante todo tipo de combate o misión. Eso no se improvisa y requiere minuciosidad y mucho trabajo por parte de todos los componentes de la Brigada.

El general Armada, durante su misión en el Líbano. Cedida

–En el Líbano, donde se encuentra actualmente, está el despliegue militar más numeroso de españoles. ¿Qué misión desarrolla allí?

–Aquí estamos bajo el mandato de Naciones Unidas. La misión UNIFIL (United Nations Interim Force in Lebanon) despliega en el sur del Líbano y vela por el respeto tanto por parte libanesa como israelí de la línea de retirada israelita tras su ocupación en 2006 como consecuencia de la guerra contra Hezbolá. Esta línea es conocida como “Blue Line”. También tiene el cometido de apoyar a las Fuerzas Armadas Libanesas a que sean los únicos garantes y responsables de la seguridad en esta zona, evitando que existan milicias armadas. De forma concreta UNIFIL realiza patrullas a pie, en vehículo y en helicóptero, con y sin el ejército libanés, tanto sobre la “Blue Line” como en el área asignada al sur del Líbano, mantiene la observación permanente de la “Blue Line” reportando las violaciones israelitas y libanesas, lleva a cabo acciones de formación y preparación del ejército libanés y apoya a la población civil.

–¿Cuáles son las principales necesidades de ese país?

El Líbano está sufriendo una grave crisis política, financiera, económica y humanitaria. Se ha devaluado su moneda más del 90% y no hay recursos energéticos para mantener más de cuatro horas al día la electricidad. Además, se prevé que la guerra de Ucrania dificulte aún más el abastecimiento de productos de primera necesidad, como el trigo. España está contribuyendo a través de sus militares aquí desplegados en numerosos programas, donaciones y proyectos que tratan de paliar su delicada situación, a la vez que nos ganamos su apoyo y confianza. Son muchos los programas que se hacen en el ámbito de la educación y de la producción, se les enseña español en el programa Cervantes, a sacar provecho del cultivo del olivo en el programa Almazara, a atender las necesidades especiales en el programa Bachiller Carrasco, seguridad vial en el Duque de Ahumada, cocina en el Sancho Panza, atención veterinaria en el Rocinante... También son muy valoradas las donaciones de material escolar, sanitario o deportivo, haciendo coincidir este último con la celebración de partidos de fútbol masculinos y femeninos entre personal español y libanés. Otras acciones son los proyectos orientados a mejorar sus condiciones de vida, como son placas solares, iluminación de calles, pozos y albercas para regadío o grupos electrógenos. Finalmente, están teniendo mucho éxito, fundamentalmente por la precaria situación en la que se encuentran, las atenciones médicas y veterinarias que llevamos a cabo en distintas localidades.

Desde pequeño viví la vocación escuchando a mi abuelo y mis tíos, no me veía en otra profesión

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–¿Hay también en la zona militares de otros países?

–En total son unos 3.500 militares, de los cuales el 80% son asiáticos pues, aparte del batallón español, tenemos un batallón indonesio, otro nepalí y otro indio. Además, dentro del batallón español hay una compañía serbia y una sección salvadoreña. Brasileños y kazajos completan la Brigada, así que bajo mando español tenemos militares de ocho nacionalidades, algo que aporta valor a nuestra contribución a Naciones Unidas, pues el liderazgo de la Brigada sirve para integrar unidades de distintos países que tienen además diferentes formas de pensar y trabajar.

–¿Se sienten valorados por la sociedad española a través de este tipo de misiones?

–Especialmente las últimas misiones en territorio nacional han conseguido poner en valor la importancia de tener unas Fuerzas Armadas eficaces y dispuestas a servir a la sociedad. Sin embargo, a veces no se entiende que la presencia de militares españoles fuera de España sirva para garantizar nuestra propia seguridad, fundamental para el progreso del país.

El general Armada, durante una intervención en público. Cedida

–¿Cree que debería darse a conocer más estas misiones?

–Por supuesto, creo que sería bueno que se valore lo que el Ejército hace. Considero que además es algo que cualquier español debe conocer, entre otras cosas para saber para qué sirve el presupuesto nacional empleado en Defensa.

–Proviene de una larga tradición militar en su familia, ¿por qué eligió seguir este camino?

–Desde pequeño viví la vocación y el ambiente militar. Era normal escuchar a mi abuelo y a mis tíos hablar sobre estos temas, lo vivían con tanta pasión e intensidad que no me veía en otra profesión. Nunca me sentí presionado, como tampoco mis dos hermanos militares ni mis dos hijos cadetes. Ahora tengo el tercero que se presenta también a la Academia General Militar este año.

–Aun así, ¿es duro estar separado largas temporadas de su país y su familia?

–A eso nunca se acostumbra uno, aunque en la vida militar se crea una segunda familia que da muchas satisfacciones y hace más llevadera la separación.

“De las virtudes militares, destaco la capacidad de sacrificio y el compañerismo”

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–¿Cómo se prepara un profesional militar para una misión en el exterior?

–El despliegue se suele hacer al finalizar un ciclo de preparación de varios años, pero en concreto se emplean unos seis meses antes de desplegar para preparar en conciencia la misión. Posteriormente, se lleva a cabo una preparación minuciosa orientada a la misión. Se trabajan habilidades individuales y colectivas, buscando la cohesión de las escuadras, de los pelotones, de las secciones y de las compañías. Finalmente, se hace una fase intensiva de concentración de dos meses, donde se organiza el contingente como si estuviera ya en zona de operaciones, llevando a cabo las mismas actividades que luego se hacen aquí. El idioma y el conocimiento de la misión son fundamentales en la preparación.

Mesa redonda del Club LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, donde intervino el general Armada. JOSE LUIS FERNANDEZ

–¿Qué características hay que tener para afrontar una misión en el exterior?

–Las virtudes militares son la base para toda misión, tanto nacional como en el exterior. Yo destacaría capacidad de sacrificio, compañerismo, disciplina, lealtad y amistad. Además, es importante que te apoye la retaguardia, es decir, la familia. En este tema, la familia debe estar tan preparada o más que los que venimos de misión. Es importante que lo entiendan y lo valoren para poder soportar una separación de más de seis meses.

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