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Un sin techo inválido da una paliza a una zamorana tras arrojarla al suelo

La mujer denuncia al hombre, conocido en la ciudad por su carácter agresivo, que la inmovilizó al atacarla por la espalda por sorpresa

La zamorana muestra una de las lesiones sufridas en un brazo durante la paliza.

Desde su silla de ruedas, aunque parezca imposible, es capaz de lanzarse contra mujeres que pasan a su lado, a las que sorprende por la espalda y consigue tirar al suelo e inmovilizar.

Atrapadas bajo el peso del cuerpo del conocido discapacitado que tiene amputada la pierna izquirda, un sin techo, que recorre el casco antiguo, las víctimas quedan indefensas, totalmente a merced del agresor que propina auténticas palizas.

“Solo sentía los golpes en los brazos, la espalda y el cuello, los tirones de pelo, me arrancó mechones”, explica una de las mujeres agredidas el 5 de mayo mientras enseña los hematomas, con el cuerpo magullado por la violencia que el joven discapacitado empleó contra ella en la calle de Paternoster de La Horta, cerca del domicilio familiar, al salir a tirar la basura.

“Solo sentía los golpes en los brazos, la espalda y el cuello, los tirones de pelo, me arrancó mechones”

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No evitó la agresión aunque se mostró indiferente a los insultos del varón cuando la vio, “puta, hija de puta”. Ella continuó su camino. “El iba de espaldas a mí en mi misma dirección y cuando llegó a mi altura, no sé cómo, de repente, me agarró del pelo y se me tiró encima. Caí primero de rodillas y después con todo el cuerpo sobre la calle".

Fue en ese momento, cuando el varón "se arrojó encima de mi espalda”. De ese modo impidió que la víctima pudiera repeler la agresión, “no te lo puedes quitar de encima”.

“Yo no veía nada, tenía la cabeza en el suelo y las manos me quedaron aprisionadas por mi cuerpo al caer, no podía defenderme”, a pesar de medir 1,72 metros de altura y ser vigilante jurado, “tenía el agobio de estar oprimida debajo de él. Si hubiera venido de frente, no me habría pasado esto”, dada su profesión.

“Yo no veía nada, tenía la cabeza en el suelo y las manos me quedaron aprisionadas por mi cuerpo al caer, no podía defenderme”

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No pudo pegar ojo esa noche y todavía sigue en tensión por el traumático episodio vivido. “Sentí indefensión y mucho miedo, porque no sabía si tenía algún arma, si podía intentar asfixiarme”, recuerda aún aterrada, con un dedo lesionado, dolores de cabeza y en todo el cuerpo.

La víctima tiene un hematoma en el codo. Cedida

“Entré en pánico y en shock presionada bajo su cuerpo porque, al tirarse sobre mi espalda no podía moverme”, agrega para detallar una situación que terminó por causarle un ataque de ansiedad que le costó superar, apunta su madre que reclama que las autoridades tomen medidas para impedir que este sujeto continúe vagando por la ciudad, por su barrio, en actitud desafiante.

“Entré en pánico y en shock presionada bajo su cuerpo porque, al tirarse sobre mi espalda no podía poder moverme”

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La mujer tuvo la suerte de que el ataque se produjo a plena luz del día, las tres de la tarde, una hora a la que aún transita gente. “Tres señores me lo quitaron de encima”, explica la zamorana, un ejemplo más de las múltiples agresiones verbales y físicas que protagoniza este joven que deambula en su silla de ruedas pidiendo dinero por el casco antiguo, donde “sabemos que a otra señora también la tiró al suelo y la agredió. A un hombre mayor, le quitó la cacha y le golpeó con ella”.

La mujer atacada junto al domicilio familiar de La Horta.

La mujer atacada junto al domicilio familiar de La Horta. Cedida

De hecho, minutos antes de que protagonizara esta última paliza, la vecina de La Horta le vio, al salir de su casa, discutiendo con unos hombres en la terraza de un bar. Después sintió que iba en la misma dirección que ella, pero ni se giró. Tras la agresión, lograron controlarle sin perderle de vista hasta que llegó la Policía Nacional, que recomendó a la víctima denunciar.

En La Horta, “orina, defeca, se masturba y se desnuda en plena calle”

Desnudo delante de niños y masturbándose en plena calle ante mujeres, así han visto en más de una ocasión los vecinos de La Horta al sin techo discapacitado que agredió el jueves pasado a una residente en el barrio. “Duerme la siesta aquí, hace sus necesidades en los portales de esta zona”, explica la madre de la víctima de la agresión,

La mujer insiste indignada en que “esto tendrá que tener una solución, alguien tendrá que hacer algo, es un hombre peligroso”. También entra a dormir en el interior de los portales, como recientemente en uno de la calle de la Ronda de Puerta Nueva, “espera a que entren vecinos y se mete”.

Cuenta que también “robó un pantalón de un tendedero y, delante de todos los niños, se desnudó y se lo puso”. La Asociación de Vecinos de La Horta tiene acumuladas ya muchísimas quejas después de casi un año aguantando el mal temperamento del discapacitado que carece de hogar, “es que viene todos los días por aquí, insulta a todo el mundo, a personas mayores, no tiene cuidado con la silla, un día les va a matar”, agrega la presidenta de la Asociación.


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