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La Opinión de Zamora

Estafa telefónica en Zamora: Le ofrecen invertir en bitcoins 6.000 euros y le “limpian” 30.000 del banco

Una zamorana pierde sus ahorros al caer en una estafa, bajo la falsa promesa de adquirir criptomoneda y duplicar las ganancias

Un cajero de bitcoins en Barcelona.

Lo que parecía una operación redonda terminó por dejarle la cuenta de ahorros temblando, sin rastro de los 30.000 euros que había ahorrado con tanto tesón durante años. Y sin los bitcoins que la zamorana debería haber recibido en su cuenta bancaria a cambio de 6.000 euros, ni posibilidad de rescatarlos al no poder demostrar que todo fue una estafa y denunciar la sustracción.

Lo determinante para que el engaño haya sido irreparable está en conseguir que la víctima crea que las cifras numéricas que va a recibir en su teléfono móvil son de banca online para verificar la operación. El paso para lograr ese incremento de ingresos era tan sencillo como facilitar a quien estaba al otro lado del teléfono el número que le llegaría por mensaje.

Esa era también la llave para que los estafadores accedieran directamente a su cuenta de ahorros, la pudieron manipular y se llevaron hasta el último euro que la mujer tenía depositado. Esta fue la táctica de los delincuentes que dejaron sin un euro a la zamorana. Así ocurrió en un abrir y cerrar de ojos, aunque la mujer no se percató hasta que no acudió a su banco para comprobar si la transacción se había realizado con normalidad.

En ese momento, comprobó que no solo no había realizado una compra de bitcoins (criptomoneda que ayer por la tarde tenía un valor de mercado superior a 42.000 euros por unidad), sino que los 30.000 euros que tenía ahorrados habían “volado” y sus perspectivas de que se lo reintegrara el banco o de denunciar lo sucedido eran nulas, indican fuentes judiciales. Y advierten sobre este tipo de delitos e insisten en que no hay que ofrecer nunca las claves de las cuentas bancarias por teléfono ni por correo electrónico.

Agentes financieros

La voz persuasiva del supuesto agente financiero logró vencer las reticencias de la zamorana, que terminó por creer que la operación que iba a realizar era tan segura como si la hiciera en la ventanilla de su banco. En la creencia de que las criptomonedas que estaba a punto de adquirir “duplicarían su valor en tan solo una semana”, como le aseguró su interlocutor, la zamorana siguió al pie de la letra las instrucciones que iba recibiendo del supuesto experto en finanzas.

El método de estafa es perfecto y no deja rastro, indican fuentes judiciales, ya que la titular de la cuenta es la que proporciona el acceso a su dinero a los estafadores. Así, pues, la reclamación ante el banco no dio resultado alguno: la pérdida económica no está relacionada con un fallo del sistema financiero, le indicaron. La entidad con la que trabajaba la vecina de la capital zamorana había cumplido todos los protocolos.

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