Llegó al mundo audiovisual colaborando en cortometrajes cuando estudiaba Publicidad y Relaciones Públicas en Madrid. Un poco por casualidad y ejerciendo como meritorio (becario) el zamorano Eduardo García Alonso accedió al equipo de producción de “El otro lado de la cama” y se enganchó al gremio hace más de dos décadas. “Me sedujo la manera de trabajar porque es una estructura grande en la que todo tiene que estar muy coordinado. Es un engranaje en el que si algo falla, falla todo”, atestigua este hombre que ha formado parte de los equipos de filmes como “Exodus, dioses y reyes” de Ridley Scott o que ha trabajado con Almodóvar en “Dolor y gloria”, “La voz humana”, como ayudante de localizaciones, y en “Madre paralelas” como jefe de localizaciones.

El zamorano que trabaja con Almodóvar

Este zamorano, que tiene como base de operaciones el pueblo de Monumenta, también trabaja en ficción televisiva y ha formado parte de equipos de televisión. Entre los espacios en los que ha trabajado figuran, entre otros, “Top chef”, donde coordinó los exteriores, o “Supervivientes” lo que llevó a vivir en Nicaragua y Honduras, una experiencia que recuerda por un lado “complicada”, pero “tuve la suerte de vivir 20 días en un cayo pequeño donde carecíamos hasta de luz”.

Su trabajo comienza una vez que le facilitan el guion donde “aparecen muy claras las necesidades”. Una vez conocidas el número de las ubicaciones necesarias se mantiene una reunión a la que asisten el director, los productores ejecutivos, el director de producción, el de arte, el de fotografía “para ver qué ambientación desean darle a la película o a la serie” indica al tiempo que ejemplifica que en el último trabajo de ficción para Netflix, la serie “Sagrada familia” a las órdenes de Manolo Caro, quisieron ubicarla a finales de los años 90 por lo que tuvo que localizar con sus ayudantes espacios donde hubiera arquitectura brutalista. Una vez hallados “presentas fotografías y seleccionan aquello que encaja mejor”.

El zamorano ha sido meritorio y auxiliar y poco a poco ha logrado ascender dentro de los equipos de producción. “No formo parte de ninguna productora, pero si haces bien tu trabajo comienzan a llamarte para distintos trabajos y con el paso de los años puedes elegir con quién deseas trabajar” explica. Así el haber trabajado en “El ultimátum de Bourne”, de Paul Greengrass, le abrió las puertas a participar en “Exodus, dioses y reyes”, una gran producción de Hollywood dirigida por Ridley Scoot. “Viví seis meses en Almería y estuve de ayudante de la coordinadora de localizaciones de un proyecto que implicó a un equipo amplísimo. Coordiné los rodajes en el desierto de Tabernas y en cada parte de él había un decorado. Eran como pequeñas miniciudades”, desgrana.

A la hora de dar con las localizaciones adecuadas para cada proyecto los compañeros se ayudan uno a otros. “Contactas con un colega que sabes que ha estado rodando en Navarra y le pides contactos y si tiene fotografías o bien te desplazas hasta allí”, ejemplifica este profesional que justamente los días antes del confinamiento estuvo viajando por el País Vasco en busca de los lugares que encajaran con la propuesta de un director y por Pirineos para otra película. No obstante, estos proyectos los tuvo que pasar a compañeros ante la llamada de Caro y de Pedro Almodóvar, con quien ya había trabajado años atrás.

Eduardo García Alonso comenzó su relación con El Deseo a través de César Pardiñas y Federico Rozavillas, directores de producción con quienes había trabajado previamente. Primero le llamaron para “Dolor y gloria” y luego para “La voz humana”, fue ayudante del jefe de localizaciones y ayudante de producción, respectivamente. Entre otros cometidos “buscaba espacios auxiliares para todos los equipos porque cada uno tiene que tener su espacio o tramitaba permisos de rodaje”, enumera este hombre que subraya como una de las cualidades para desarrollar su trabajo “ser muy muy ordenado y llevar todo al día. También hay tener mucha mano izquierda porque somos muchos equipos, cada departamento tiene sus necesidades y las quejas siempre acaban en producción (el departamento del que forma parte)”.

El siguiente trabajo con Almodóvar correspondió a “Madres paralelas”, donde ostentó la responsabilidad de jefe de localizaciones y tuvo cuatro personas a su cargo. “Ha sido un premio a todos los años que llevo trabajando y ser jefe de localizaciones por primera vez a las órdenes de Pedro (Almodóvar) y con El Deseo ha sido un regalo”. La experiencia ha sido “muy buena porque es muy enriquecedor trabajar con Pedro que lo tiene todo muy claro”. Este profesional asegura que en su función resulta fundamental “rodearte de un equipo de buenas personas y buenos profesionales”.

Respecto a los directores con los que ha trabajado indica que “son personas muy normales y accesibles desde Pedro Almodóvar hasta Jaume Balgueró” con quien ha trabajo en “Way down”, una película en la que consiguió durante “día y medio cortar al tráfico en la plaza de Cibeles. Algo básico para llevar a cabo el tremendo rodaje que hicimos allí”.

Eduardo García Alonso todavía no ha podido emplear emplazamientos de la provincia, pese a que “en todos los proyectos hablo de Zamora y de sus muchas posibilidades”. Este apasionado de Sayago, donde reside desde hace unos años, defiende la importancia de poner en marcha una oficina de film commission en la provincia, dado el número elevado de grandes producciones y de trabajos para plataformas que están surgiendo.

Pese a que su trabajo condiciona la vida personal y le obliga a pasar muchas temporadas fuera de su casa, reivindica que “se piense en la España abandonada porque en este territorio seguimos viviendo gente y hay muchas personas que querrían venir a vivir desde Madrid pero no lo hacen por los problemas sanitarios y las malas conexione a internet e incluso otros querrían optar regresar a los pueblos y teletrabajar desde ellos”.

Ahora Eduardo García trabaja mano a mano con Osama Chami, asistente personal de Pedro Almodóvar, que ha escrito un largometraje de bajo presupuesto que desean filmar en Zamora. “Hemos buscado localizaciones en Toro y en su alfoz así como en Sayago y nos gustaría rodarlo a finales de este verano”.