La venta de coches por Internet se está convirtiendo en un filón para los ciberdelincuentes, al acecho de nuevas oportunidades para estafar, la más reciente está ligada al descenso del stocaje de turismos por la falta de chips y a la venta de segunda mano, que se articula entorno a ofertas con precios muy económicos: quienes caen en la trampa se quedan sin dinero y sin coche. Así perdió una zamorana 4.000 euros tras hallar un anuncio muy tentador en Internet y contactar de inmediato con el supuesto vendedor que le ofrecía “un coche excesivamente bueno a un precio también muy bueno”, explican fuente próximas.

La operación debía haberse cerrado en unos pocos días, ya que se anuncia una ganga, “un precio increíble, que tiene una caducidad muy rápida”, lo que apenas permite al interesado frenar la pulsión de compra y dejar escapar tal oportunidad. Tras el ingreso del dinero, la operación nunca llegó a concluir. Al cabo de un mes, y tras haber recibido excusas del supuesto vendedor, el turismo continuaba sin llegar a Zamora. Durante ese tiempo el estafador comenzó con disculpas como que había contraído el COVID o que la oficina estaba cerrada porque había trabajadores con el coronavirus. Los incidentes con el distribuidor del turismo fueron otros pretextos. “Se trata de excusas bien preparadas para que la víctima no sospeche desde el principio”, indican fuentes consultadas.

El método para perpetrar la estafa tiene una baza fundamental, el robo por Internet de identidades de personas para usarlas en la apertura de cuentas en los bancos online o la “compra” de identidades con para poder hacer uso de las mismas. El delincuente busca a personas en situación vulnerable, con escasos recursos económicos, como ciudadanos sin techo o toxicómanos y les paga una pequeña cantidad, entre 20 y 50 euros. Esto le permite al estafador complicar la investigación policial sobre su identificad, localizarle y detenerle.

De hecho, la zamorana víctima de la estafa ingresó los 4.000 euros en una cuenta bancaria que resultó ser una persona a la que el ciberdelincuente había suplantado la identidad. En este caso, la Guardia Civil ha logrado determinar la identidad del presunto estafador, que tenía muchas más denuncias por este tipo de delitos, sin embargo, no ha podido localizarlo aún para arrestarle.

La diferencia de estas estafas respecto de otras es el montante que se pide, “cantidades grandes, porque los vehículos que se anuncian como gancho son de gama alta, seminuevos, bien cuidados, con pocos kilómetros, con un solo propietario, guardado en un garaje durante tiempo y con buen uso anterior”. La oferta es muy tentadora. El consejo del experto es que “existen concesionarios legales por Internet que venden con garantías, hay que desconfiar de los chollos: detrás de un precio muy bajo y por Internet, hay una estafa”.