La oposición política en la Diputación de Zamora se ha plantado ante las trabas que ha percibido a la hora de estudiar el borrador del presupuesto 2022 de la institución. El PSOE e Izquierda Unida recibieron la documentación menos de 24 horas antes de la celebración de la comisión del área, una circunstancia que ha llevado a ambas formaciones a renunciar a su voto y a denunciar "la farsa política" puesta en marcha por el bipartito que forma el equipo de Gobierno.

La iniciativa de abandonar la sesión ha correspondido a Izquierda Unida, cuya portavoz, Laura Rivera, ha criticado esta "farsa política" y ha lamentado la llegada de "un volumen de documentación ingente que es imposible de leer y de asimilar". "Esto se revela como una burla o tomadura de pelo, un maltrato democrático a los diputados de los grupos de la oposición, salvo que existieran razones de fuerza mayor que puedan justificar esta urgencia", ha advertido la responsable de la oposición.

"Por responsabilidad personal y política, los diputados y diputadas de IU no hemos podido emitir una valoración responsable de los puntos que se dictaminaban, máxime cuando tienen una relevancia para todo un año como es el presupuesto de 2022, y la Cuenta General de 2020, que es un elemento base para poder conformar los presupuestos de esta institución", ha razonado Rivera.

Por su parte, el PSOE ha abandonado también la reunión telemática de la comisión "como acto de repulsa a la convocatoria con menos de 24 horas de antelación". El portavoz socialista, Eduardo Folgado, ha calificado la situación de "falta de respeto y desprecio hacia la oposición" y de "utilización de métodos antidemocráticos por parte del PP y Ciudadanos", habida cuenta de que el presupuesto incluye "voluminosos expedientes" que obligan a dedicarle un tiempo mucho mayor que el margen ofrecido por el equipo de Gobierno.

A juicio de Folgado, la convocatoria "se ha realizado con premeditación y alevosía en un claro intento de PP y Ciudadanos de coartar el debate en la propia Comisión de Economía y Hacienda, ante unos presupuestos calamitosos que certifican y ratifican el fracaso clamoroso del pacto amorfo entre Requejo y Barrios".

 En un primer estudio del documento presupuestario, Eduardo Folgado ha calificado el borrador presentado, con un volumen de gastos e ingresos de 75 millones de euros, como el "presupuesto de la incompetencia, de la mediocridad y de la prepotencia". El dirigente del PSOE ha lamentado que se haya normalizado la incompetencia y la mediocridad de un equipo de Gobierno artificial, con un presidente decorativo que constituye una grave anomalía democrática y un grupo de diputados de Gobierno al servicio exclusivo de los intereses del Partido Popular, el mismo Partido Popular corrupto y decrépito de Mañueco y Casado".