“La administración educativa tiene que hacer efectivas las sustituciones necesarias del profesorado, ya que no se han cubierto las bajas existentes al comienzo de este segundo trimestre, frente a una sexta ola que va al alza en una pandemia que nos acompaña desde hace dos años”, sentencian desde el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STE) Zamora, describiendo la situación por la que atraviesan muchos centros educativos por culpa del coronavirus.

Desde el sindicato se recuerda también que ya en diciembre se advirtió de esta posible situación, exigiendo un protocolo de prevención “que no se ha cumplido y que se ha visto reflejado en la situación en la que nos encontramos, con bajas que quedan a merced del buen hacer de un profesorado que lleva trabajando con una notoria ejemplaridad durante estos tres cursos académicos”, recuerdan.

El COVID además no es el único motivo de baja entre los docentes. “Hay que añadir las bajas por jubilaciones y bajas médicas, lo que suscita preocupación entre el profesorado y las propias familias de los alumnos”, aseguran desde el sindicato. Unas bajas que, al contrario de las provocadas por la pandemia, “se pueden predecir, para anticiparse y programarse para que el 10 de enero la plantilla docente no se encuentre tan reducida y perjudicada”, lamentan. Esa reducción está provocando que los docentes tengan más tareas. “Pero como el profesorado siempre premia por su buena disposición y nunca saber decir que no ante los retos que la administración les plantea, una vez más, seguimos cargando la mochila de trabajo del profesorado”, aseguran.

No son las bajas el único caballo de batalla de los profesores en este inicio de trimestre, sino que desde el sindicato también se denuncian las “falsas promesas” desde la administración como son la vacunación de todo el profesorado y del alumnado de la franja de edad entre cinco y once años. “Consideramos necesaria la vacunación por igual de todo el profesorado, ya que todo el personal se encuentra en riesgo durante todos los días de su trabajo y además es considerado como persona indispensable”, argumentan, esperando poder trabajar “con prevención, seguridad y transparencia en la información”.