Los candidatos zamoranos para las elecciones autonómicas del 13 de febrero ya tienen rostro. El plazo para presentar las listas expiró este lunes, y los partidos que aún no habían revelado la identidad de sus componentes destaparon finalmente sus cartas. Visto el panorama, la primera conclusión que se puede extraer es que los electores dispondrán de una amplia oferta para escoger a los siete procuradores que reparte la circunscripción. Entre las ocho formaciones que han confirmado su papeleta hay alternativas de todo tipo, aunque los actores del bipartidismo, Partido Popular y PSOE, parten como favoritos para capitalizar un amplio porcentaje de los apoyos.

De hecho, en la izquierda, los socialistas aparecen como la única fuerza con opciones reales de lograr procuradores. El partido ha apostado por repetir las listas que le dieron la victoria en los comicios de 2019, cuando el PSOE dio un zarpazo histórico a su gran rival. Por tanto, el número uno corresponderá a Ana Sánchez, azote del Gobierno autonómico en las Cortes y cara visible de las siglas en la comunidad. A continuación, repite una vez más José Ignacio Martín Benito, se reincorpora Inmaculada García Rioja y asoma el joven Carlos Fernández.

El objetivo de la candidatura socialista será repetir el triunfo de 2019 y sumar tres escaños a la causa del candidato autonómico, Luis Tudanca. El cuarto parece una quimera, al igual que la posibilidad de que otro partido de la izquierda obtenga los votos necesarios para conseguir un representante por la circunscripción. Unidas Podemos ha flaqueado en los últimos procesos electorales, y las listas encabezadas por Isabel Reguilón parten con clara desventaja en la carrera por el asiento en las Cortes.

Del otro lado del eje ideológico, el Partido Popular ha escogido a Isabel Blanco como lideresa para convertir la victoria del PSOE en 2019 en un lunar puntual dentro de su dominio en la serie histórica. La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades tratará de rentabilizar su gestión en las urnas para lograr dos objetivos electorales: rebasar a los socialistas y contener el impulso de la ultraderecha.

Para ello, Blanco contará con Leticia García Sánchez, Óscar Reguera y Alberto Castro como principales escuderos, y con la movilización de las fuerzas municipales de la provincia como arma. Para el PP, el objetivo mínimo es repetir los tres procuradores y aspirar, como el PSOE, a un cuarto representante que aparece en el horizonte como un objetivo ambicioso.

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listas L. O. Z.

Resulta difícil imaginar a los populares con un resultado similar a los que lograron en sus mejores tiempos, pero más complicado se antoja pensar en que Ciudadanos pueda repetir el éxito de 2019 para lograr un procurador por Zamora. El escenario político ha cambiado completamente y los liberales miran solo a las provincias grandes para tratar de rascar algún escaño autonómico.

En todo caso, la formación naranja ha optado por hacer cambios en su lista provincial, y ha empezado por el número uno. María Teresa Gago, desgastada tras la última legislatura autonómica, se ha quedado fuera del cartel, y en su lugar aparece ahora Alfonso Martín Carretero, un abogado conocido por su denuncia al alcalde, Francisco Guarido, y que afronta ahora un reto muy complicado.

La situación de Vox

Los liberales ven cómo el PP amenaza su supervivencia, pero si miran más a la derecha encuentran otro enemigo que también afronta el proceso con más poderío. Vox sueña con un crecimiento como el que le conceden las encuestas para obtener representación en la práctica totalidad de las provincias. En Zamora, su proyección es lograr el asiento que podría dejar libre el bipartidismo y que pretende ocupar su propia presidenta provincial, Marisa Calvo.

La responsable del partido de ultraderecha será también la cabeza de lista a las Cortes, tras el anuncio realizado por el partido ayer mismo. Su compañía en el cartel será básicamente la del núcleo duro de la marca en Zamora, que cerrará filas para alcanzar el hemiciclo regional con el impulso que le ofrece también la popularidad creciente de sus líderes nacionales.

La alternativa local

En los márgenes de la discusión izquierda-derecha, Zamora Decide irrumpe como fuerza dispuesta a capitalizar el descontento que no aprovecharán, por incomparecencia, las plataformas de la España Vaciada. Es cierto que sus principales figuras proceden del PSOE y de Podemos, pero la expectativa de la organización local se basa en convencer al electorado de que su único interés reside en el desarrollo de la provincia.

El encargado principal de llevar ese mensaje a la ciudadanía será Manuel Fuentes, un hombre que ya fue procurador en las Cortes por el PSOE y que llegó a encabezar el cartel socialista para unas elecciones municipales. Hace dos años y medio, también concurrió con su partido actual a los comicios locales, pero se encontró con el éxito arrasador de Francisco Guarido, que cerró las puertas a todos los movimientos minoritarios.

Los leonesistas

Finalmente, también habrá papeletas leonesistas en los colegios electorales. Entre ellas, la de UPL que, tras fracasar en su intento por dar forma a una coalición con otras fuerzas, presentará a Luis Alberto Blanco como cabeza de cartel. Las Cortes se antojan como un destino improbable para los miembros de la lista, pero el crecimiento con respecto al último proceso reforzaría la lucha regionalista.

Dentro de esa misma guerra, pero en otra trinchera, el Prepal insistirá, presumiblemente, con Francisco Iglesias Carreño como líder infatigable. Sus últimos resultados distan mucho de ser positivos, pero el candidato a todo mantiene sus aspiraciones de llevar a la marca al éxito en las urnas.

En los próximos días, las autoridades electorales harán públicas las candidaturas oficiales, por lo que algún partido minoritario más podría colarse entre este elenco. Aparte de esa opción, esta es la nómina de formaciones y candidatos que pelearán por la papeleta de cada zamorano con derecho a voto.