El comercio local afronta una campaña navideña de urgencias. La sombra del coronavirus está siendo demasiado alargada y a ella se une una tendencia alcista del IPC que no hace sino complicar la situación. Un escenario que ha hecho saltar las alarmas del sector en la provincia de Zamora, que se encomienda al mes de diciembre para tratar de salvar de aquella manera este “annus horribilis”. Tanto es así que la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio (Azeco) ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que arrime el hombro en las próximas semanas. Si el comercio no cuenta con el apoyo de sus vecinos, dicen, esta campaña puede ser la última para muchas pymes.

El presidente de Azeco, Ruperto Prieto, ha dado un paso adelante para pedir ayuda a los zamoranos en el inicio de este periodo prenavideño. “Acumulamos ya tres meses consecutivos de caída de las ventas y los esfuerzos que está realizando el comercio minorista se topan con un muro de problemas que el sector no puede encarar por más que trabaje, como lo viene haciendo, y muy bien, desde el inicio de la pandemia”, ha apuntado.

A la crisis sanitaria que arrastra al comercio desde hace dos años, se suma ahora el encarecimiento generalizado de la cesta de la compra como consecuencia de la fuerte evolución al alza que está experimentando el IPC. “Estamos viendo el índice de ventas de octubre y lo hacemos en una jornada en la que el precio de la luz, a 274,56 euros el megavatio hora, registra su segundo máximo histórico”, se ha lamentado Prieto. “El coste de la energía nos está lastrando y el incremento del precio de las materias primas es un problemón que hace casi titánica la recuperación del comercio local”, ha añadido el representante de los comerciantes de Zamora.

El arrastre del coronavirus y un IPC alcista lastran las ventas

“Sensibilidad y compromiso”. Eso es lo que la Asociación Zamorana de Empresarios del Comercio (Azeco) ha pedido a la ciudadanía en esta campaña navideña para “evitar cierres y despidos” en el mes de enero. Y es que, con la tendencia actual, cada vez resulta más complicada la resistencia para el comercio tradicional. “El incremento del IPC está reduciendo la capacidad de compra de los consumidores y eso está pasando una factura muy alta al consumo, en especial al que se realiza en el comercio local”, ha advertido Ruperto Prieto. “En esta situación, el comercio minorista continúa resistiendo como puede; es increíblemente meritorio el esfuerzo que está realizando el sector por mantener el empleo”, ha añadido.

Pese a que el sector lleva varios meses de caída en ventas, la tasa anual de ocupación continúa siendo positiva y se sitúa por encima de la media nacional. “No obstante, cuando los problemas vienen de factores externos, las soluciones son complicadas; pero, en todo caso, pasarían por extremar la sensibilidad de las administraciones y de la opinión pública para que refuercen su compromiso con el comercio local”, ha detallado Ruperto Prieto, quien ha hecho un último llamamiento para realizar las compras en la provincia.