El turismo de Zamora sigue subido a la ola de la recuperación. La encuesta de ocupación hotelera de octubre refuerza las estadísticas propias de las instituciones locales y pone de manifiesto que la cifra de visitantes se duplicó con respecto al mismo mes del año anterior. La reducción de las restricciones, el descenso del miedo al virus y el avance de la vacunación, unido al ánimo de la sociedad, formaron un cóctel que elevó la cifra de viajeros a la provincia hasta cerca de los 22.000 en el décimo mes del año.

Los números se aproximan a los de septiembre de este año, un mes tradicionalmente positivo, vinculado aún al arrastre del calor veraniego, y se acercan también a las estadísticas de octubre de 2019, cuando aún imperaba la normalidad y más de 25.000 personas se dejaron caer por la provincia. La sensación es que cada vez queda menos para regresar a ese escenario prepandemia, aunque la incertidumbre por las medidas que se podrían tomar ante un hipotético repunte más grave de la cuenta sigue planeando sobre el sector.

De hecho, los rumores sobre la implantación del pasaporte COVID ya han provocado la reacción de asociaciones como Azehos, que rechazó de pleno esta posibilidad, que se podría plantear de cara al puente de diciembre. Precisamente, estas fechas vuelven a aparecer marcadas en rojo en el calendario turístico de la provincia, y es que, si todo va bien, se espera un aluvión de visitantes similar al de los puentes de octubre y noviembre, o incluso mayor, gracias a las festividades del lunes y el miércoles.

Navidad

De cara a la Navidad, también hay buenas expectativas, aunque basadas especialmente en la gran cantidad de zamoranos en la diáspora que regresará para pasar unos días con la familia. Se da por hecho que la provincia notará positivamente esa vuelta temporal de los hijos de la tierra, aunque habrá campañas promocionales en las ciudades principales para complementar su presencia.

La idea es lograr que los turistas vengan y que también pernocten, un objetivo que en octubre se cumplió. Las noches de hotel acumuladas el mes pasado en la provincia alcanzaron las 32.513, solo 800 menos que en septiembre y unas 5.000 menos que en el mismo periodo de 2019. Si el lastre de la pandemia no se pone encima de los negocios una vez más, la tendencia augura una normalidad inminente.