El secretario general del Partido Socialista de Zamora, Antidio Fagúndez, ha mostrado el respaldo de su formación a las negociaciones que los representantes sindicales están llevando a cabo con Unicaja Banco para tratar de poner solución al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha presentado la compañía. La medida planteada por la empresa supondría el cierre de doce oficinas y despachos en la provincia y afectaría de manera directa a 35 trabajadores. Un escenario preocupante que ha servido para que los socialistas zamoranos se pongan del lado de los empleados.

El propio Fagúndez ha extendido el apoyo a “todas las acciones convocadas” por los afectados y ha recordado que “el desmantelamiento de la entidad, antes Caja España, está teniendo graves consecuencias sociales, económicas y demográficas en la provincia de Zamora al haberse cerrado oficinas progresivamente en los pueblos y amortizado sus puestos de trabajo”.

Ayer mismo, los sindicatos del Comité de Empresa de Unicaja Banco en Castilla y León se concentraron frente a la principal oficina de la entidad en Valladolid para protestar por los planes de despidos. Una medida de presión convocada por el sindicato CIC y a la que se han adherido las obras cuatro organizaciones representadas, que son UGT, CC OO, Csica y CSI-F.

Fuentes de la negociación han advertido a Europa Press de que, si el miércoles 24 no se ha producido un avance sustancial en las conversaciones, posiblemente se fijarían las jornadas de huelga pertinentes.