La venta en sendas subastas de dos libros, uno de fotografías y otro de firmas, ha sacado a la luz el nombre de un prestigioso médico zamorano Antonio Crespo Álvarez que a mediados del pasado siglo llegó a presidir la Organización Médica Colegial, además de ocupar otros altos puestos tanto médicos como políticos.

El doctor Crespo Álvarez

Se trata en concreto de un libro con las fotografías de la XIII Conferencia de la Unión Internacional contra la Tuberculosis, celebrada en España en 1954 y de un libro de firmas con las rúbricas de todos los presidentes y directivos de los colegios médicos españoles, que está sin fechar pero que se puede datar hacia 1950. En Zamora firma Segundo Punte Veloso, por entonces presidente del Colegio de Médicos de Zamora.

Fotos de la Conferencia de la Tuberculosis.

Efectivamente, Antonio Crespo Álvarez fue sin duda uno de los médicos destacados en la historia de Zamora. Nacido en la capital zamorana el 5 de marzo de 1891, estudió la carrera de Medicina y Cirugía en Salamanca y Madrid, y se doctoró en la capital de España. Era especialista en lo que entonces se llamaba “Pulmón y Corazón”, que hoy son dos especialidades distintas, Neumología y Cardiología.

El doctor Crespo Álvarez fue médico del Cuerpo de Sanidad Militar,​ Jefe del Servicio de Tuberculosis de la Facultad de Medicina de Madrid, médico y director de los Dispensarios Antituberculosos de Madrid, director de la Escuela Nacional de Enfermedades del Tórax ​ (actual Instituto de Cardiología de Madrid) y de la Escuela de Enfermería Victoria Eugenia (actual Escuela Universitaria de Enfermería de la Cruz Roja de Madrid).

El zamorano fue nombrado presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, desde febrero de 1946 hasta abril de 1948; fecha en la que fue designado Presidente de la Organización Médica Colegial de España hasta 1963. También fue presidente de la Lucha contra las Cardiopatías, y Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina. Formó parte de la Asociación Internacional de Enfermedades del Tórax.

En su faceta política fue designado Procurador en Cortes, en sucesivos periodos entre 1949 y 1964 y formó parte del Consejo del Reino.

El doctor zamorano falleció en Madrid, el día 23 de marzo de 1972.

Ejemplares

Antonio de la Iglesia González anima a las entidades zamoranas a adquirir estos volúmenes, ya que, desde su punto de vista “recuperar el patrimonio cultural zamorano es competencia de las instituciones públicas y privadas. En este caso concreto inst oal Colegio Oficial de Médicos de Zamora, el Archivo Histórico provincial o al Archivo de la Diputación que procedan al rescate para sus fondos documentales de dos libros únicos” que están a la venta en una web de subastas “y que están relacionados con el médico zamorano más ilustre del siglo XX, que llegó a ser incluso Consejero del Reino”.

El propio De la Iglesia aporta más detalles sobre Antonio Crespo Álvarez, que era hermano de Don Dacio, hijo del doctor Crespo Carro “y pertenecientes todos a una saga de ilustres médicos zamoranos, entre los que están en dicho elenco los “Antonios”, médicos cirujanos de gran prestigio en la tauromaquia”.

Al morir sin descendencia, pues Antonio Crespo no tuvo hijos “se repite el caso del archivo particular de Carlos Pinilla Turiño, felizmente rescatado por el Ministerio de Cultura”. Este zamorano es partidario de que alguien rescate las obras para el patrimonio de Zamora teniendo en cuenta, además que se trata de una inversión económica modesta para unas obras que pueden tener un valor simbólico.