El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, defendió ayer la vigencia del diseño de la Consejería de Sanidad para la reforma de la Atención Primaria pese al revolcón parlamentario que sufrieron los planes de la titular del departamento, Verónica Casado, al votar los socios de Gobierno del Partido Popular una moción presentada por los socialistas.

Un claro varapalo al Plan Aliste, el modelo de atención en el medio rural que el vicepresidente autonómico presentó como el único posible en un momento de falta de sanitarios en todo el país. Igea descalificó la petición del PSOE que pedía volver a la frecuentación legal de Castilla y León, que regula el número de días de visita a los que tiene derecho cada localidad en función de su población (a demanda con menos de 50 tarjetas), al asegurar que era un diseño de “la noche de los tiempos”, sin explicar por qué no se ha cambiado desde que los socialistas estuvieron en el poder.

Cumplirlo, dijo, sería “como pedir un unicornio”, un imposible y puso el ejemplo de Segovia para justificar por qué con el actual número de médicos no se podrían cubrir todos los consultorios y a la vez los puntos de guardia. Sin embargo, a renglón seguido dijo que está de acuerdo con la promesa realizada por el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, quien dijo que mientras fuera presidente “no se cerraría ni un solo consultorio” en Castilla y León.

Igea negó la mayor interrogado por una posible dimisión de Verónica Casado como consejera de Sanidad, ya que, dijo “trabaja sin descanso por la mejora de nuestro sistema sanitario, se lo reconoce todo el mundo y ostenta un récord de aceptación en las encuestas”.

Según Igea, “hay una estrategia que está funcionando” y que no sólo es obra de la consejera de Sanidad, ya que en su elaboración ha participado tanto el Partido Popular como expertos y sociedades científicas, “con más de 120 propuestas. No es una propuesta exclusiva de la Consejería, sino fruto del diálogo, consenso y trabajo conjunto”.

Igea dijo que trabaja para “el consenso”, aunque a su vez acusó al Partido Socialista, que es en teoría con el que tiene que conseguirlo, “las trampas se colocan en un debate desde el apasionamiento aprovechando preocupaciones lícitas y legítimas de los ciudadanos”.

Igea aseguró que se va a aumentar la inversión, la dotación de emergencias, la capacidad resolutiva de los profesionales y a incrementar el 40% las plazas de formación MIR. Negó por tanto que vaya a haber “ningún recorte” o que el problema de falta de médicos sea que están mal pagados. Dijo que hay un médico en Segovia que cobra 120.000 euros al año.