La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, ha señalado que la situación en las residencias para mayores y centros de personas con discapacidad de la comunidad autónoma "está controlada", con 291 positivos entre los más de 42.000 usuarios que componen la red. "Los contagios suponen un 0,6% del total", ha constatado la responsable autonómica, durante la atención a medios posterior a su visita a las obras del centro de autismo de Zamora.

En ese sentido, Blanco ha recordado que "las residencias no se comportan de manera diferente a la sociedad", por lo que, si el virus está circulando, "es fácil" que entre también en estos centros. Actualmente, hay brotes declarados en 27 residencias de la comunidad autónoma, aunque solamente 15 de ellas tienen más de cinco casos en estos momentos, según ha aclarado Isabel Blanco.

En cuanto al estado de los enfermos, la consejera ha explicado que "la mayoría son casos asintomáticos o leves", aunque ha reconocido que ha habido personas ingresadas o que han fallecido: "Hablamos de personas muy mayores, vulnerables, con otras patologías y con un alto grado de dependencia", ha insistido Blanco, que ha remarcado que la situación "no es la misma" que en los peores momentos de las olas anteriores.

De ahí que la Junta de Castilla y León mantenga las mismas medidas que en junio, con "precaución" y con visitas con cita previa. Ese régimen cambia en el caso de que se detecte un brote, lo que obliga a activar el mecanismo de "aislamiento", como ha ocurrido en el CAMP de Pajarillos o en varios centros de la provincia de Zamora, según Blanco: "Una vez vuelven a dar negativo los usuarios, el centro va recuperando la normalidad", ha zanjado la consejera.