Será en este próximo mes de septiembre cuando comiencen las obras de remodelación del pavimento de la calle San Torcuato, según adelantó ayer el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, quien detalló que estos trabajos se centrarán en arreglar los desperfectos que hay a lo largo de toda la calle debido al trasiego de algunos vehículos y no en una reforma total del firme. “Se cambiarán las piezas que están en mal estado, sobre todo las blancas, que son las que han tenido peor rendimiento”, precisó Guarido.

La idea del equipo de Gobierno es que estos trabajos coincidan también con las obras de arreglo de la calle San Andrés. En este caso, la remodelación será total, cambiando todo el pavimento de esta zona.

La reparación en San Torcuato se extenderá al tramo que transcurre entre la plaza de Sagasta y la calle del Riego, que, aunque es de preferencia peatonal, sí que soporta el tráfico de vehículos de residentes de la zona, autobuses urbanos, furgonetas y camiones de carga y descarga para abastecer los negocios de la zona y aquellos que acceden a los juzgados.

El presupuesto previsto para estas obras asciende a más de 48.000 euros y se centrará en el levantamiento del pavimento dañado, incluido el alumbrado del suelo, para reforzarlo con mortero de cemento. Estos trabajos no desvirtuarán la estética actual de la calle —con baldosas de mármol y granito—, por lo que se reutilizarán parte de las piezas que todavía estén en buen estado.

Con esta medida, el Ayuntamiento aspira a mejorar la pavimentación de la zonas más céntricas de la capital que son de uso peatonal, pero que por su configuración soportan el paso de diferentes vehículos, como sucede también en la calle San Andrés, donde el proyecto de renovación de pavimento ascenderá a 200.000 euros.